Tonallin (Yoga Tolteca) en medio de alcance nacional

revista-yoga-feb-2017-3-yoga-toltecarevista-yoga-feb-2017-2-yoga-toltecarevista-yoga-feb-2017-4-yoga-toltecaEn el número de febrero de la prestigiosa revista argentina Yoga+ , la hermanita Andrea Sagari ( Siri Adi Kaur ), diiscípula nuestra en Tonallin, escribió esta completa y proactiva nota sobre este Conocimiento, honrando así el compromiso de difundirlo. Felicitaciones y, en nombre de todos los practicantes de Tonallin, Tlazohcamate!

LA PALABRA DEL GUERRERO

palabra de guerreroProvoca una sonrisa ver con qué liviandad a algunas personas les gusta llamarse a sí mismas “guerreros”, quizás pensando que lo son por disfrazarse de indios (si la expresión les resulta chocante, piensen cuánto más resulta verles) o por cuán fuerte gritan “¡Ahó!”, “¡Chicahuac!” o “¡Jalalla!”, o llamando “hermanito” a cualquier desconocido. E ignorando que sólo comienza a llamarse “guerrero” aquél o aquella que hace de su Palabra la columna vertebral de sus acciones. Porque el valor de un guerrero se mide por el valor que el mismo otorga a la Palabra dada. Y cuando asientas con la cabeza pensando que eso ya lo sabes, piensa también si alguna vez tu Palabra claudicó ante una excusa. Y si tu Palabra vale tu vida,entonces vale más que tu dinero o tus relaciones. Porque a todo puedes renunciar, todo puedes abandonar, de todo puedes alejarte, menos de la Palabra dada. Porque si fue dada, ya no es tuya y no tienes, por propia elecciòn, ningún poder sobre ella, excepto el mandato de cumplirla. Y si no estás seguro de cumplirla, ¡es tan sencillo!. Simplemente, no la des. Porque también puedes encontrar tu Camino sin necesidad de llamarte “guerrero”.

El Viaje Chamánico

viaje-chamanicoEl Viaje Chamánico, o Ensoñaciòn Chamánica puede definirse como un trabajo de meditaciòn (y en este punto numerosas disciplinas, desde el Budismo Zen hasta el Arte de vivir argumentarán que no decimos nada nuevo. Y claro que, precisamente, no queremos decir nada “nuevo”: una vez más, se trata de una herramienta ancestral que trasciende todos los horizontes). Se comprenderá mejor este punto si abandonamos cierto paradigma inconsciente que nos arrastra a pensar que Chamanismo y Sabiduría Ancestral remite, necesariamente, a Pueblos Originarios de América.

¿Por qué hablamos de “chamanismo”?

Se impone una necesaria aclaraciòn: sabemos que el término “chamán” deviene de “shaman”, expresiòn propia de etnias siberianas que se aplica estrictamente al Hombre – Medicina y, por extensiòn, al “sanador”. Por tanto, la palabra “Chamanismo” debería emplearse sólo para rituales y ceremonias vinculadas a la “sanaciòn”, sea ésta espiritual o no. Si lo usamos en un sentido más amplio, abarcando la totalidad del Conocimiento Ancestral de los Pueblos Originarios, es debido a que la masificaciòn y vulgarizaciòn de la expresiòn hace que en todos los niveles de conocimiento su empleo remita al contexto que refiere. En otras palabras: al leerlo, cualquiera entiende aproximadamente de qué trata la cosa. Ya habrá entonces tiempo y espacio, en artículos y reuniones, de emprolijar la semántica. No nos preocupa tanto que el origen del término sea asiático y no americano ya que, como señalamos numerosas veces, entendemos que el Conocimiento Ancestral no queda circunscripto a una geografía específica. Empero, sabemos que cada Pueblo Originario, cada Filosofía Pretérita merece ser designada por su nombre propio: sirva este acápite sobre Chamanismo como un humilde homenaje colectivo a todas ellas en espera de una terminología que la englobe con más justicia.

Regresando a la Ensoñaciòn, existe sin embargo una condición fundamental que la lleva más allá de la mera Meditaciòn: su campo de percepción es el Mundo o Plano Astral y su inmersiòn supone, por un lado, el Desplazamiento del cuerpo astral del chamán y por otro, la sujeción de la actividad del mismo en ese plano a una voluntad consciente. Si al Chamán no le gusta la Realidad, crea una Realidad a su conveniencia. Esta afirmación centenaria –si no milenaria- adquiere otra dimensiòn cuando se parte de comprender que en este ámbito de conocimiento las múltiples realidades “materiales” subyacen, tienen un sustrato, sutil, y ese sustrato es (y lo que ocurre en) el Plano Astral.

Detengámonos un momento. Escuchemos aquí las críticas y quizás las burlas de los escépticos de siempre que sostendrán que todo esto es una tontería o, en el mejor de los casos, una mera especulación gratuita. Permítanme demostrarles que no es así.

Porque, precisamente, estoy proponiendo aquí una vía experimental. No se tratará de exponer resultados estadísticos, ni gráficas, ni nada que haga al falso oropel del packaging académico, sino acudir a la naturaleza más íntima del, precisamente, pensamiento científico, que es la verificabilidad y repetibilidad. No perdamos de vista que lo que hace digno de consideración científica un tema (o debería hacerlo, porque en ocasiones –demasiadas- prima el mediatismo académico por sobre la metodología científica, siendo así que academicismo y cientificismo remiten a cosas muy distintas). En efecto, se considera que algo es verificable científicamente cuando, publicados resultados de los experimentos, cualquiera –con los recursos y capacidad idóneos- los repite. Y arriba a las mismas conclusiones.

Nuestra formación y experiencia en el campo de la Parapsicología, la experimentación paranormal pero –muy especialmente- con ciertas Sabidurías Ancestrales y el Chamanismo nos permitió no solamente “vivenciar” estados de percepciòn supranormales sino obtener algunos registros físicos a consecuencia de esas prácticas. Éste es el punto donde me detengo y reivindico la metodología: no deja de ser sugestivo que aquellos que critican y desprecian este abordaje (y en consecuencia, los resultados propuestos) siempre lo hacen desde una postura apriorística. Es decir y en términos claros: los refutadotes, los que sostienen que sólo se trata de trucos de la imaginación  y buscan refutar con sus argumentos la hipótesis de la “percepción supranatural”, nunca han practicado, experimentado, vivenciado (y con alguna continuidad; no simplemente de manera azarosa y anecdótica) aquellas prácticas –en este caso chamánicas- que les permitiría vivenciarlo, o no. Esto que proponemos es de una obviedad absoluta: si decimos que mediante estas prácticas podemos asomarnos a otros planos de Realidad (porque lo hemos hecho) y ellos sostienen que “no”, y nunca lo han hecho… ¿cuál de las partes es menos “científica”?.

Ya sabemos que una de esas herramientas es el consumo de Plantas Sagradas, Maestras, es decir, enteógenos (alucinógenos) y es aquí cuando los críticos pueden decir que, en ese estado, se ve y se siente cualquier cosa. Acordemos por un momento. Pero lo cierto es que el Chamanismo tiene otras herramientas sin alterar la consciencia ordinaria, y cito dos: (a) el trabajo en Temazcales, y (b) la Ensoñaciòn chamánica –en los anteriores, durante el “tekio” de montaña, caminatas espirituales, etc.- Ya que de Temazcales hemos escrito (y hecho docencia) bastante, así como del Tekio y las Caminatas Espirituales, enfoquémonos en la Ensoñaciòn o  Viaje Chamánico.

  • Comprender claramente no solamente la existencia de un Plano Astral, sino aquello en lo que consiste (los interesados en más información, puede encontrar de interés mi libro “Fundamentos Científicos del Ocultismo”, cuya ediciòn digital gratuita pueden solicitar a: caintegral@yahoo.com.ar ) así como la lectura de este artículo.
  • Tener un claro y sostenido objetivo. El Chamán no hace las cosas por mera curiosidad; no “prueba a ver que pasa”. Su fortaleza (que alimenta también su Voluntad y, por extensión, es lo que le hace destacar a la hora de modificar la Realidad a su antojo) es tener siempre, propósitos claros y firmes. Si tu personalidad aún no está entrenada y educada en ese sentido, sugiero trabajes en ello antes que “intentar” el Viaje Chamánico. Porque –una vez más- el Hombre y Mujer de Conocimiento no “intentan”. Hacen
  • El campo de acciòn es, como dijimos, el Plano Astral. Y a éste se accede con cierta facilidad (luego de los dos pasos anteriores) en estados hipnagógicos e hipnopómpicos. El estado “hipnagógico” es ese estado de semi inconsciencia que antecede al dormirse, cuando no estás aún profundamente dormido pero ya no estás completamente despierto. Y el estado hipnopómpico es lo mismo, pero al salir del sueño. Vale decir que tienes que crear, voluntaria, conscientemente, un estado de semi adormecimiento con un marco técnicamente adecuado. Este marco estará dado:
  1. por la apertura de un Espacio Sagrado. Un fuego, consagrado de manera de despertar en él al Abuelo Fuego. Uno o más cánticos. Una intenciòn (mejor si es grupal). El saludo a los Rumbos.
  2. La realización de una Danza, pasos de “firma”, caminata alrededor del Fuego (que habrá dejado de ser “un fuego”; nótese la sutil diferencia) bajo la guía de alguien que acredite experticia en este trabajo.
  3. La introspección sobre el Propósito.
  4. A partir de aquí, las indicaciones de ese alguien capacitado que debe guiar al aprendiz. Si se me observa negar aquí el Conocimiento, permítaseme decir que sería una falta de respeto al espíritu del Chamanismo plantear que todo él puede ser enseñado “en teoría”. Es fundamentalmente vivencial. Y si lo es, es a partir de este punto donde debe comenzar la vivencia. Pero atiéndase a una observación importantísima: la razón de ese Viaje o Ensoñaciòn Chamánica es operar en ese “plano sutil” –el Astral-, operar en el sentido de cualesquiera sean los objetivos que se proponga: la sanación de un tercero, un “salto cuántico” en su cotidianeidad laboral o personal, el reunirse (siempre en el Astral) con otros chamanes, etc.

Para finalizar (por ahora, claro). Si la primera reacciòn del lector es rechazar por “supersticioso” este planteo, permítame señalar que detrás de su aparente “lógica” late una conducta absolutamente “mágica”: como “supone” que no es posible, concluye que no lo es. Insisto: experimentar primero, y a consciencia (con todo lo que la expresión “a consciencia” implica) y concluir después.

Luego: como gusto señalar, no estamos aquí ante “creencias”. Si es método, prueba, ensayo, error, conclusión, es que estamos frente a una tecnología espiritual

 

ANCESTROS, CIENCIA Y RELIGIÓN

 
mayas-b11Es reiterativo (al punto que se aplica a numerosos horizontes culturales de la antigüedad con igual liviandad) acudir al argumento que estos ancestros eran supersticiosos, crédulos, ingenuos, casi esclavos de sus miedos irracionales. Ahora bien; estamos hablando de pueblos que realizaron maravillas arquitectónicas, algunas de las cuales serían difícilmente imitables en la actualidad. Que realizaron complicadísimos cálculos matemáticos y astronómicos, aún más difíciles si se atiende que no contaban con instrumental adecuado, sin medra de su exactitud. Que practicaron operaciones quirúrgicas finísimas y de alta complejidad: extirpación de tumores, cataratas, etc. Todos estos casos son prueba contundente de una sola cosa: gran inteligencia. Pensamiento analítico, racional, crítico. Científico, en síntesis. Bien, pero a esos mismos genios les tratamos luego de poco más que imbéciles a la hora de creerles sujetos a creencias “pueriles”. Lo que estamos diciendo es que eran “inteligentes” en términos técnicos y tontos en términos “religiosos”. ¿Es esto sensato?.
Yo creo que no. Que verlos de esa manera no es más que una extrapolación del condicionamiento cultural vigente hasta el siglo pasado que decía “cuanto más antiguo es el hombre, menos inteligente”. La inteligencia (no la “cultura”, o la información acumulada) se basa en el (correcto) uso de funciones lógicas, racionales, analíticas, de nuestro cerebro. Que, como sabemos, es el mismo hoy que el que era en ese entonces.
Así que los veo como capaces de cuestionamientos religiosos o espirituales, también. No dudo que habría permeables a los temores seudo religiosos. ¿No los hay en abundancia, hoy, acaso?. Que había fanáticos. (¿estamos libres de ellos, hoy?). Pero estoy seguro que habría, muchos, que se harían preguntas. Que cuestionarían. Que, incluso, se rebelarían.
Así que concluyo que el estereotipo de ancestros crédulos manipulados por una casta de hábiles sacerdotes me parece no sólo una simplificación absurda. Me parece una falta de respeto a su inteligencia (que no tiene nada que ver con su ubicación en la “escala social”, fuera la que fuese entonces)

TONALLIN (Yoga Tolteca) EN 45 PALABRAS

Crédito de la imagen: Gerardo Alcántara

Crédito de la imagen: Gerardo Alcántara

Cada día tiene una energía cósmica que le es propia. Cada energía se corresponde con una funciòn del ser (Vitalidad, Inteligencia, Voluntad, etc.). Tonallin, Enseñanza Ancestral, determina cuál es esa energía e indica el ejercicio, postura o meditaciòn que hace resonar esa energía en nosotros.

TONALLIN (Yoga Tolteca) EN 7 PREGUNTAS (y respuestas)

– ¿Por qué “Yoga”?

En algunas ocasiones se cuestiona aquella aclaraciòn (por esa razón, estrictamente entreparéntesis) de “yoga tolteca”, toda vez que la palabra “Yoga” se asocia obviamente al Lejano Oriente. La razón por la que acudimos a la misma a título explicativo responde tanto a la propia etimología de la palabra “yoga” (“uniòn”, ya que, como ésta, el 11900523_10153069298071430_1446798509_oTonallin busca la uniòn armónica de la persona con el Universo) como así también que su práctica implica una sucesiòn de posturas y ejercicios para obtener ese resultado. Sin duda, debemos referirnos a este Conocimiento como Tonallin (de “Tonal”, “energía”, y “ollin”, “movimiento, es decir, “energía en movimiento”) pero, con la necesaria aclaraciòn, entendemos que la expresión “yoga tolteca” ilustra para el neófito su naturaleza.

– ¿Por qué “Tolteca”?

Porque este Conocimiento nace dentro del horizonte cultural de los Toltecas, habitantes del Ánahuac prehispánico (extensión geográfica desde el sur del actual Estados Unidos a lo que llamamos Nicaragua. De hecho, la expresión “nik Anahuac” –en náhuatl, su idioma original- de donde deviene ésta, significa “hasta aquí llega el Anahuac”), aquellos fundadores de Teotihuacán, Tula y Xochicalco y detentadores de una sapiencia profundísima (la expresión “tolteca” significa “sabio artista”). Creadores de un calendario minucioso y detallista (el Tonalamatl) conocían la xochiexistencia de siete centros energéticos en el cuerpo humano (“Cuecueyos”) y se ha encontrado en “códices” (textos escritos e ilustrados en papel de “amatl”), en frisos y esculturas, evidencias de posturas y gestos (a similitud de “asanas” y “mudras”) que demuestran un cabal conocimiento del comportamiento y manejo d elos planos sutiles de nuestra naturaleza. Dado que la línea de tiempo de estos hallazgos va desde el 1.500 A.C al siglo XV D.C., no aplica suponer una “intoxicación tardía” de información traída por los colonizadores de Oriente en el siglo XIX y XX. Sin duda, es tema de debate si en tiempos preconquista ciertos Conocimientos llegaron de Oriente a América –porque con el mismo criterio, puede decirse que fueron de América a Oriente) o si –como es opinión personal de este autor- la Sabiduría “descendió”, se manifestó independientemente desde esferas trascendentales a la mundanidad de cada pueblo y cada tiempo.

– ¿Se requiere entrenamiento o conocimiento previos?

Absolutamente no. Tonallin forma desde cero, siendo un sistema tan sencillo, claro y eficaz en su propuesta que se adapta con facilidad a la vida cotidiana de cualquiera (no siendo la persona la que deba adaptarse al Tonallin).

– ¿Qué limitaciòn de edad o condiciòn física exige?

Ninguna, por naturaleza y petición de principios. Si bien es cierto que algunas posturas y ejercicios en su nivel máximo de expresión requieren cierta práctica sostenida en el tiempo, los Abuelos han tenido la sabiduría de articular en esos casos “estadíos previos” de mayor sencillez, porque, precisamente, si su razón de ser es llegar a todos para hacer su vida de mejor calidad, sería un contransentido que sólo fuera plenamente accesible a quienes por conocimientos o entrenamientos ya tienen esa “mejor calidad”.

– ¿Es una religión, un culto?

Definitivamente no. Es una técnica, una herramienta. Forma parte de la Toltecayotl (malamente traducida como “Toltequidad”, en puridad, el término significa “el corazón del sabio artista”) y que tampoco es una creencia. Los Toltecas sí tenían la suya, llamada Inkantonatl. La Toltecayotl, como ya he escrito en otro lugar, se define como una “tecnología espiritual” y dentro de ella, Tonallin es una de sus herramientas.

– ¿Debe pedirse alguna autorización para compartirlo con otras personas?

La consigna de los Abuelos fue (y es) “que el Conocimiento se expanda”. Poco respetuosos de esa consigna seríamos si pusiéramos condiciones burocráticas o formales para tal propósito. Por eso, toda persona formada en Tonallin, con el sólo compromiso del respeto y la honestidad de principios y objetivos, está habilitada para disponer libremente de lo aprendido con el fin que desee, sólo rogándose –en compromiso propio de Guerreros- el tributo de agradecimiento de corazón al linaje de transmisión de este Saber.

– ¿Qué efectos y beneficios aporta?

Decir que armoniza al ser con el Universo es decir mucho, aunque para algunos sea no decir nada. Señalemos para ellos, entonces, que es una de las herramientas (otra son los Temazcales) para despertar las “semillas cósmicas” sembradas por Ometeotl, la Divinidad, en cada ser. Recordemos la “Huehuetlatolli” (“Palabra de los Ancestros”) que transmitimos al comienzo de cada Ceremonia de Temazcal, cuando repetimos:

“Esto es Huehuetlatolli, Palabra de los Ancestros: Hay un solo dios en el Universo y su nombre es Ipalnemouane. Ipalnemouane, que significa “Aquello por lo que existimos”. Pero como Ipalnemouane es Increado e Inmanifestado, para manifestarse en la Naturaleza Ipalnemouane se desdobló en una dualidad que llamamos Ometeotl. Ometeol es Dios en Acciòn. Ometeotl es Masculino y Femenino, Frío y Calor, Luz y Oscuridad, porque todo lo que existe existe en virtud de opuestos y complementarios. Pero como Ometeotl es una fuerza demasiado intensa para nutrir el espíritu humano, para hacerlo Ometeotl se desdobló en una cuadruplicidad, en cuatro semillas cósmicas que identificamos con cada uno de los rumbos cardonales. Y así, tenemos al Este Quetzalcoatl, la Serpiente Emplumada, que representa tu Inteligencia y tu Racionalidad; porque lo único que te distingue del resto de la Naturaleza es tu pensar lógico. Al Oeste, Tezcatlipoca, el Espejo de Obsidiana Humeado, que representa las fuerzas de la mente y la intuición. Porque de qué te sirve ser inteligente si careces de intuición. Al Sur, Huitzilopochtli, el Colibrí Zurdo del Sur, que representa la Voluntad; porque de qué te sirve ser inteligente, intuitivo, intuitiva, si careces de Voluntad en la vida. Al Norte, Xipec Totec, la Acciòn Creativa, porque de qué te sirve ser inteligente, intuitivo, intuitiva, voluntarioso, voluntariosa, si no haces algo con todo ello para cambiar tu mundo de todos los días”.
“Pero además de estas cuatro semillas cósmicas primarias, Ometeotl generó9 dos semillas cósmicas secundarias. A una, la llamó Tonantzin; es la Fuerza de la Fecundidad, porque hemos venido al mundo a crear, no a creer. A fecundar, a generar obras y vidas. A la otra, la llamó Tlazolteotl, “La que come Suciedad”, y representa nuestra capacidad de resurgir entre las cenizas, de transformar lo negativo en positivo, lo malo, en bueno, lo inferior en algo de orden superior, de construir sobre lo destruido. Es la Fuerza de Transmutar. Estas seis semillas cósmicas fueron sembradas por Ometeotl en el espíritu de cada hombre, de cada mujer, y estamos aquí, en el temascal, para regarlas, abonarlas y hacerlas germinar con nuestro sudor”.
“Esto es Huehuetlatolli, Palabra de los Ancestros”

Éste es, entonces, otro de sus objetivos. Despertar esas “semillas cósmicas” de Inteligencia, Intuiciòn, Voluntad, Acciòn, Fecundidad y Transmutaciòn.

TU PROPIO “HORÓSCOPO” TOLTECA

CalendarioEl Tonalamatl es el calendario Tolteca – Mexica (ejemplificado en la mal llamada “Piedra del Sol”) que permite obtener una formidable herramienta personal para mejorar la calidad de nuestras vida cotidiana. Hoy, gracias a un trabajo en equipo de nuestra Agrupaciòn Difusora de Sabiduría Ancestral “Casa del Cóndor” (y con el conocimiento legado por nuestro maestro Gerardo Alcántara y el trabajo estudioso de la “Tekutli” (Jefe de Kalpulli) Cristina Magno, podemos a disposición de todos ustedes la posibilidad de contar con su propio y personal estudio astrológico Tolteca.

QUÉ ES TONALAMATL? (“Horóscopo” Tolteca , energía de nacimiento)
Tel cecni omamayoti omicuillo ompa mocaquiz…
Se oirá relatar lo que se puso en papel y se pintó…
Anales de Cuauhtitlán
Partiendo de nuestra herencia sagrada es como hemos llegado a conocer que cada persona es acompañada de determinado conjunto de energías que son impregnadas en nosotros el día en que se asoma al mundo nuestra mollera.
Conocer nuestras sagradas energías de nacimiento nos permite conocer más de nosotros al saber con qué energías estamos conectados y también saber cuáles son las características de personalidad que mas debemos pulir para ascender un peldaño en nuestro camino evolutivo.
El Tonalamatl es una obra muy compleja; se trata al mismo tiempo de una composición pictórica que literaria; contiene mensajes con valores lo mismo lógicos que analógicos. Como pictografía, en el Tonalamatl, materiales, colores, formas, dimensiones relativas de los elementos, distribución de éstos, en fin, el arreglo todo, tienen un cometido expresivo, al mismo tiempo ritual y simbólico. Por estas razones, una lectura analítica del Tonalamatl ha de comprender al menos dos etapas: una en la que se describan los mensajes lógicos del manuscrito y otra en la que se describan sus mensajes analógicos.
En el proceso de lectura cognitiva, el mensaje primero del Tonalamatl es geométrico y matemático, el mensaje segundo es astronómico, el tercer mensaje es mitológico, de éste se derivan mensajes metafísicos: éticos y ontológicos. Como si fuese un mapa (un dibujo a escala de un territorio dado), el Tonalamatl muestra la estructura de los fenómenos en el espacio-tiempo y la carga energética relativa de cada una de sus partes.
Estos datos extraídos de la fecha y hora de nacimiento, nos dan características de la energía de nacimiento, que nos acompaña a lo largo de la vida y siempre se manifiesta en las cosas que hacemos o que dejamos de hacer. De estos datos debemos aprender, estas energías debemos fortalecer, si aún no la reconocemos en nosotros.
Naciste un día y una hora determinada, y ese día y hora determinan energías que marcan de alguna manera tu personalidad, tus debilidades y fortalezas…tu destino. Conociéndolas podes hacer uso de ellas y tu vida entonces se armoniza.
Esas energías sutiles que nos acompañan son fuerzas cósmicas fractálicas activadoras de nuestra vida. Ellas son acompañantes nocturnos, que son fuerzas que nos renuevan; acompañantes diurnos, que son las que nos impelen a cierto tipo de actividad, energía propia de nuestra personalidad, nos brinda datos acerca de cómo nos ven los demás, cuáles son nuestras herramientas de fortalecimiento y superación y cuál es nuestro animal volátil, aquel del que tengo que investigar y aprender.
En correspondencia con estas energías sutiles se te otorga un nombre, al que llevarás a lo largo de toda tu vida y su sonoridad e intensidad, así como su evocación alentarán tu destino, ya que ese nombre vibrará en sintonía con la Energía Universal.

¿Cómo obtenerlo?

Hemos fijado de manera promocional el costo de cada estudio personal en seiscientos pesos argentinos ( $ 600) o 60 dólares (u$s 60) o 55 euros –en estos dos últimos casos para interesad@s del exterior. Entre la recepciòn del pedido y la remisiòn del estudio (un modelo del mismo se enviará sin compromiso a quien lo solicite) mediarán 72/96 horas. A posteriori, se tendrá derecho a cinco repreguntas específicas sobre el contenido del propio Tonalamatl directamente con Cristina.
Para su elaboración, sólo se necesita: nombre, fecha de nacimiento, hora de nacimiento (lo más exacta posible; si no se sabe con exactitud, aquella franja horaria con la que más se identifica).
El pago debe hacerse a:

PARA ARGENTINA:
Depósito o transferencia bhancaria a la siguiente cuenta:
Cuenta Banco Nación:
Caja de Ahorro
Alberto Enrique Marzo
C.AH.: 2650-3907270516
CBU: 01103906 – 30039072705165
CUIL: 20-21512438/0

EXTERIOR:
Por Western Union a:
Apellido: Fernández
Nombres: Gustavo Mario
Doc de Identidad: 12.154.716
País: Argentina
PARA ESPAÑA:
Transferencia bancaria a:
NUMERO DE CUENTA 3058/0411/03/2720007288 (Cajamar)
TITULAR: Sergio Chorro Rocamora
MAIL: sergiochorro@gmail.com (con copia a: caintegral@yahoo.com.ar )
En todos los casos, enviar mail a caintegral@yahoo.com.ar con número de transferencia y datos del remitente (especialmente con Western Union, ya que no es posible el cobro sin esos datos)

Consultas, inscripciones o pedido de Modelo de Tonalamatl: caintegral@yahoo.com.ar

ENCARNACIÓN ESTELAR ENTRE LOS LAKOTAS

LAKOTA4Todo niño, al nacer, recibía un “espíritu guardián” (“sicun”) que lo protegía de los malos espíritus. Sicun representaba la potencia de “Wakan Tanka” (Fuerza de Vida del Universo) encarnada en un ser humano. El recién nacido recibía también otro espíritu (“niya”) venido de las estrellas. Finalmente, cada persona poseía un tercer espíritu (“nagi”) que era un reflejo inmaterial e inmortal del cuerpo. Y era el “Wicasa Takan” (chamán) que en el “in’kagapi” (Temazcal) enseñaba asl joven a fusionar los tres en uno. Mientras tanto, cada Guerrero que acompañaba en la ceremonia era Guardián del “Wicasa Akantula” (“Hombre -o Mujer- “De Arriba”, que era como se llamaba a los seres humanos) de los “espíritus del inframundo”, siempre subterráneo, que buscaban al Iniciado para ser como fuera en el Principio de los Tiempos, cuando todos vivían bajo tierra y el joven jefe Tokahe guió a un grupo de su pueblo, sorteando todo tipo de dificultades, hacia la superficie, abandonando el gigantesco y cómodo antro subterráneo donde habían vivido hasta entonces. Así, los ancestros de los lakotas, los Abuelos que llegaron del “Mundo de Abajo” siempre fueron envidiados por los que allí quedaron, que nunca pudieron aceptar su independencia. Los “mitos” de los “mundos subterráneos”, las leyendas de nuestro pasado “en las estrellas” poéticamente hermanados en la Sabiduría Ancestral de nuestro continente.

ENSOÑANDO SOMOS MÁS

huehueteotlLa frase del título son palabras con las que nuestro maestro y Abuelo de “Casa del Cóndor”, Ollinkauit (Gerardo Alcántara) propuso y dirigiò una vivencia que trascendiò distancias, tras su sueño trascendente de unir los vuelos del águila y del cóndor. Estoy casi tentado a definirla de ahora en más como “Meditaciòn de Ollinkauit” –en tanto mi hermano, maestro y amigo no se moleste por ello- porque en su simpleza radica la profundidad de las grandes enseñanzas. Y sirvan estas líneas de estímulo para invitar a otros hermanos y hermanas a acompañarnos en próximas experiencias.
Cierta noche, coordinando horarios, grupos en México, Colombia y Argentina sincronizamos nuestros tiempos para compartir un espacio meditativo. Que aquí, en Paraná, Entre Ríos, contó con la presencia de cuatro hermanos: Cristina –Tekutli (Jefe) de “Casa del Cóndor”-, Javier, Mariela y un servidor (diversas contingencias nos privaron ésta vez de la asistencia de otros allegados). Encendido del Abuelo Fuego, y antes de la apertura de Rumbos quiero compartir la primera magia de la noche.
Mientras esperábamos que el fuego tomara incremento (mucha leña gruesa y dura, poca blanda y pequeña, apenas unas pocas brasas hasta allí) pusimos de fondo el tema “Hena me”, indicado por Ollimkauit para la Ceremonia, y se me ocurriò enseñar a Mariela y Javier unos movimientos de Tonallin (Yoga Tolteca) al ritmo de la música (era día Acatl, pero nos permitimos la informalidad de practicar las correspondientes a día Mono y Movimiento). Primera observación: cierta pasividad y falta de entusiasmo del grupo empezó a ser atravesada por una poderosa energía dinámica, una alegría que estallaba en risas y movimientos cada vez más intensos. Y en ese momento, algo llamó nuestra atención: el fuego, el Abuelo Fuego, hasta entonces mustio y casi apagado, había tomado intensidad y bramaba abrazando todos los leños colocados a su alrededor. ¡Cómo dudar que la energía que comenzamos a hacer circular vivificaba al Abuelo!. O cómo dudar de la alegría del Abuelo ante la danza y la música que nos transmitía su energía. Allí se sentía en su Doble Esencia, como Huehueteotl, el Fuego Creador y también como Xiutekutli, el Fuego Transformador, transformando actitudes y estados de ánimo.
Llegó el momento de iniciar formalmente la Ceremonia. Entonces sí, Apertura de Rumbos, unas palabras de circunstancia, una ofrenda de tabaco que hicimos al Abuelo y entonces la meditaciòn, en silencio. En el astral –ésa era la intenciòn- encontrándonos o percibiéndonos.
Tras la meditaciòn, trece vueltas cantando al fuego, unos minutos de tararear la canciòn y finalizar con el cierre de Rumbos. E intercambiar pareceres….
Cristina nos habló de su percepción de muchas presencias y, especialmente, de sentir (o ver con el alma) como los tambores eran tocados por multitud de manos que se acercaban a los mismos. Pero eran manos arrugadas(comenta que le pasa a menudo en meditaciones chamánicas) El sonido de nuestros tambor eran mucho mas fuerte cuando lo tocaban esas manos. Sintió mucho viento (mucho más del que había, que no era gran cosa). Mucho viento y q el fuego le envolvía. Mariela, que se veía alejada del círculo y de pronto, unas manos cálidas pero firmes la empujaron a integrarse. Javier, sintió que alguien –o algo- caminaba sobre la hierba –del lado opuesto a nosotros y al fuego, y huelga aclarar que no había nadie más que nosotros cuatro- y luego se alejaba. Y yo, estando con los ojos cerrados, me divertía “viendo” el fuego cuando advertí que el lugar estaba colmado de personas. Parecía un doble círculo de hombres y mujeres, sentados también en actitud imitativa. La “imagen” –mental- fue tan fuerte que tuve que abrir los ojos para convencerme que no, que estábamos –físicamente- solos. Hubo también otras percepciones y sensaciones, muy personales.
Esta es la sinopsis de la primera –voy a insistir con la denominación- “Meditaciòn de Ollinkauit”, y el reporte cuando menos por parte de quienes nos sumamos desde “Casa del Cóndor”. Esperamos con ansias e interés conocer las vivencias de otros hermanos, y la próxima fecha designada para, entonces, hacer con anterioridad extensiva la invitaciòn a todos aquellos que deseen sumarse.

TONALLIN: EL YOGA TOLTECA

Crédito de la imagen: Gerardo Alcántara

Crédito de la imagen: Gerardo Alcántara

En un trabajo que tiene ya varios años, publicado aquí, me dediqué a describir, primero el asombro y luego el entusiasmo que me había despertado interiorizarme sobre el profundo conocimiento que los Toltecas –así como muchas otras etnias del Anahuac prehispánico- tenían sobre los “cuecueyos”, centros energéticos en el cuerpo humano, de cada uno de los cuales depende el funcionamiento de ciertos órganos o determinadas actividades funcionales. La identidad con los “chakras” –hasta en su número: siete- es tan obvia que por un tiempo supuse si no se trataría de una tardía y oportunista “intoxicación” que en algún momento, quizás del siglo XX, algún avispado habría hecho, derramando sobre el respetable conocimiento ancestral americano conceptos del orientalismo. Y no, no era así. Estos “cuecueyos”, incluso, posiblemente se basen en filosofías aún más antiguas que las del propio Yoga.

Estatuilla olmeca en el Museo de Historia y antropología de México DF

Estatuilla olmeca en el Museo de Historia y antropología de México DF

No vamos a debatir aquí –aunque este debate se hace cada vez más necesario- si se trató de una influencia oriental en América o a la inversa. Fijemos nuestra atención en que el desarrollo de una práctica asociada al trabajo energético sobre el ser humano –esa “fusión” o “unión” entre los distintos planos que, precisa y hasta etimológicamente, propone la Yoga- preexistió en estas tierras, y algo de todo eso adelanté en mi trabajo sobre Inti Yoga. Y ya que nos remitimos al horizonte histórico y geográfico sudamericano, recordemos que entre Waris, Aymaras e Inkas el concepto de los centros energéticos también existiò, y fueron conocidos como “pojcpos”.
En ese trabajo mencionado –no me repetiré aquí- anticipamos a lectores que desconocían el tema sobre la práctica del llamado “Kinam”. Un tema ríspido para entendidos en el actual México, no tanto por la práctica en sí sino por ciertas aristas legales –y hasta policiales- que algunos de sus cultores han provocado. Incidentalmente, sirve para ubicarnos en el contexto de lo que desarrollaremos a continuación: el Yoga Tolteca (también practicado por distintos horizontes culturales del Anahuac) llamado “Tonallin”.

Palacio de Quetzalcoatl, Xochicalco. Típica postura de asana y mudra

Palacio de Quetzalcoatl, Xochicalco. Típica postura de asana y mudra

“Tonallin” significa “energía en movimiento”. Lo menos que puede decirse del término es que su elecciòn es acertadísima: eso es precisamente lo que uno experimenta apenas comienza a practicarlo. Su fundamento es elaborado: consiste en una veintena de “movimientos” (el término no es exacto si lo concebimos en forma coloquial, toda vez que una buena parte de los mismos consisten en meditaciones, pero como tales meditaciones implica también el “movimiento” de la propia energía, es en consecuencia absolutamente correcto), uno por día, y cada uno de los cuales responde a un punto cardinal. Asimismo, se identifican con un efecto, una acciòn, un área de expresión de nuestra vida. Y esta veintena (número que se corresponde con la duraciòn del mes en el Tonalpohuaui o calendario, y que se identifica con Cocodrilo, Viento, Casa, Lagartija, Serpiente, Muerte, Venado, Conejo, Agua, Perro, Mono, Hierba, Caña, Jaguar, Águila, Cóndor, Movimiento, Pedernal, Lluvia y Flor) se distribuye en esas cuatro direcciones cada una de las cuales, a su vez, correspondiente a una “esencia cósmica”. Quetzalcoatl, la Inteligencia, Tezcatlipoca (la Espiritualidad), Xipec Totec (la Vitalidad) y Huitzilopochtli (la Voluntad). Una vez más –aunque el desarrollo del concepto excedería los espacios aquí disponibles- es necesario repetir que estas “esencias”, identificadas por el clero del conquistador como “dioses” (y, como “meme”, repetido como un sonsonete aún por los textos escolares) remiten en puridad a manifestaciones de Ometeotl, la Divinidad.

Postura de TonallinEl gran aporte del Tonallin –y que me lleva entusiasmado a su práctica, con la iniciación al mismo que en su visita a Argentina nos diera el maestro y hermano Gerardo Alcántara– es que no se agota simplemente en una serie específica de ejercicios y posturas, movimientos y meditaciones: fija con precisiòn cuál es la práctica correspondiente a las energías propias de cada día y (asociado al Tonalamatl, u “horóscopo tolteca” –aunque la traducción pueda resultar un tanto irrespetuosa- ) cuáles son los distintos ejercicios, posturas o meditaciones que el practicante puede elegir hacer dependiendo de cuál energía de su propio Tonalamatl quiere potenciar.
Postura de TonallinNo lo tomen como una expresión profética –aún- pero auguro para el Tonallin un interesante crecimiento y expansiòn allende sus tierras originarias.

Los "cuecueyos"

Los “cuecueyos”

Crédito de la foto: Gerardo Alcántara

Crédito de la foto: Gerardo Alcántara

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Gerardo Alcántara

Gerardo Alcántara

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