AYURVEDA: LA CIENCIA DE VIVIR EN ARMONÍA MENTAL, FÍSICA Y ESPIRITUAL

El autor en la universidad de Amritapuri

“Ayurveda” resulta de la contracción de dos palabras en idioma sánscrito: “Ayur”, Vida, y “Veda”, Conocimiento.- Es, entonces, la Ciencia de la Vida, fundamentada principalmente en un libro, escrito por el monje budista Vagbhata en el siglo VII DC, llamado “Ashtanga Hridaya”. Previamente a éste, ya existían otros dos textos, el  Charaka Samhita (s. I a.C.) y el Sushruta Samhita (600 a.C.), este último escrito, precisamente por Sushruta, considerado el “Galeno” o “Hipócrates” de la India. Se trata de libros realmente impresionantes: tengo una versiòn bilingüe inglés – sánscrito del Ashtanga, en formato de 20 por 24 centímetros que tiene 800 páginas…. Y sólo ocupa cuatro de los treinta capítulos del original.

Así que allí estuve, un mes y medio en la India, formándome en Ayurveda (que no solamente en “medicina ayurvédica”, como aclararé inmediatamente) en la Amritapuri School of Ayurveda, sita en el estado de Kerala, al sur de la India, bajo la direcciòn pedagógica del doctor Ram Manohar y su equipo. Un camino ya recorrido, autodidacta en buena parte, necesitaba una profundizaciòn con seriedad: y qué mejor que ir a estudiarlo a las fuentes mismas, allí, precisamente en Kerala, donde el sabio Sushruta sentó las bases de este Conocimiento hace dos mil seiscientos años.

Existen algunas confusiones sobre la práctica Ayurvédica. Por ejemplo, le comentas a la gente que haces Ayurveda y piensa en masajes con aceites o Aromoterapia. Y ciertamente, ésas son herramientas del Ayurveda pero sólo eso: un par de herramientas. Y, d ehecho, el segundo concepto erróneo es cuando se piensa en “Medicina Ayurvédica”. Error conceptual que, d ehecho, cometen muchos quienes se dedican, con ahínco y seriedad, a la disciplina en nuestro país. Porque la “medicina ayurvédica” es sólo una parte del Ayuirveda. Parte importante, sin duda; pero sólo eso.

El Ayurveda es entender la salud como armonía, es decir, equilibrio entre las partes, física, espiritual y mental. Por eso la verdadera medicina ayurvédica no puede estar desprovista de su parte espiritual, y un médico ayurvédico,

Mi propio altar a Danvantarin

pongamos por caso, no atenderá un paciente sin antes dirigir un “mantram” (oraciòn sagrada que cambia las frecuencias cerebrales) a Danvantarin, el “médico de los dioses”, así como en su gabinete deberá tener un altarcillo a esta deidad. Su bagaje de “recetas” incluirá, obviamente, preparados, tabletas, líquidos, pero también oraciones, meditaciones que el paciente deberá aplicar, momentos astrológicos para hacerlo y observación y consejo psicológico. El practicante de Ayurveda es médico, psicólogo, astrólogo y sacerdote, todo ello en el amplio concepto del Hombre – Medicina o la Mujer – Medicina.

Me dedico a la misma porque es, claro, una Sabiduría Ancestral, y en mi amplio espectro de intereses intelectuales las mismas no quedan constreñidas a los pueblos originarios americanos. El Ayurveda, antes que ciencia médica, es Filosofía, y desde ese ángulo –y sus implicancias espirituales- es que captó mi atención. No obstante, las técnicas de profilaxis y abordaje clínico que propone las he visto tan revolucionarias que vengo practicándola cotidianamente hace tiempo ya.

Básicamente, entiende que los seres humanos tienen tres “naturalezas”, “constituciones” o –para emplear el término preciso- “doshas” (lo que conforma la llamada “Prakriti” del ser humano): Vata (delgada, liviana,  Mente activa, creativa y sin descanso, venas y tendones prominentes, tendencia a tener piel y cabello seco, poca tolerancia al frío, patrones variables de dieta y sueño, tendencia a la ansiedad, la constipación y el insomnio.), Pitta (Estructura física mediana, intelecto agudo y discriminativo, fuerte apetito, pecas y lunares diseminados, tendencia a la calvicie o las canas prematuras, transpiración fácil y extremidades tibias, tendencia a la irritabilidad, la gastritis y los problemas en la piel) y Kapha (pronúnciese “Kafa”) (Estructura física pesada., tendencia al sobrepeso, digestión lenta, cabello graso, grueso y ondulado, sueño prolongado y profundo, metódica en su accionar, lenta para enojarse, modos delicados y tranquilos). Pero nadie es de un dosha “puro”, de modo que todos somos “bidóshicos”: Vata- Pitta, Vata – Kapha, Pitta – Vata, Pitta – Kapha, Kapha – Vata, Kapha – Pitta o, literalmente, “tridóshicos”. Pero mucho más importante, tanto a la hora del diagnóstico como del abordaje, es evaluar los “gunas de la mente” (tres condiciones o “estados” de la misma: Tamas, Rajas y Sattva, así como el estado del “Agni”, el “fuego” interno (de donde el “fuego

Aplicando un tratamiento ayurvédico

digestivo” es solamente una de sus manifestaciones). Así, por distintos caminos (observación de la lengua y el iris, palpaciòn sobre el cuerpo, temperatura y gratitud corporal, pulso, entrevista personalizada sobre sus hábitos y síntomas, observación de las heces, etc.) se determina la “Vikriti” o “desarmonía” (una traducción más ajustada que “enfermedad”). Entonces, el médico aborda con estrategias variadas: la Dinachiara, o hábitos regulares de vida, el Panchakarma, o retiro intensivo de desintoxicaciòn, Shodana o Sadana, procesos de limpieza profiláctica accesibles y cotidianos. Y entre los diversos abordajes, eá el Shirodara, o vertimiento de aceites esenciales sobre ciertos “marmas” o puntos energéticos del cuerpo, el “Nasya” o lavaje nasal, el “Arjana” o aplicación de colirios, el “Vámana” o provocación del vómito, el “Vasti” o enema, el “Swedana” o sudoripaciòn controlada, el Avyanga o masajes propiamente dichos, etc. Todo ello apuntando a eliminar el “Ama”, que suele ser traducido como “toxina”, término exacto en cuanto a lo fisiológico pero que también aplica al ámbito de la mente y el espíritu.

Pero, como ya se destacó, no todo gira alrededor de la práctica médica, entendida como tal. Si bien durante mi formación, tanto en forma teórica en aula como práctica en laboratorios aprendí a preparar aceites esenciales, “kashaya” (pastas de vegetales), “churnas” (polvos), “phanta” (infusiones) –campos que obviamente no podré agotar, ni siquiera descriptivamente, en apenas un artículo- también hubo un tiempo importante a su faz espiritual: comprender la importancia del estado meditativo mientras se prepara o administra la terapéutica. Recordar insistir al paciente que su salud física es deudora de su saluda mental y ésta, de la espiritual, veinticuatro horas al día, siete días de la semana. Por eso, entre las innumerables recomendaciones, podemos rescatar los pensamientos que deben ejercerse diariamente, de manera consciente, para que la salud, entendida como un todo holístico, busque una condiciòn de equilibrio. Por ejemplo, está demostrado que la pronunciación repetida de “mantrams” estimula la creación de nuevas vías neuronales, lo que se traduce no sólo en un estímulo de la inteligencia sino especialmente, después de los cincuenta años de edad, un eficaz preventivo contra el Alzheimer.

Así podemos decir que:

  • Es importante que comamos alimentos que aún conserven su “präna”, es decir, su fuerza vital. A las tres horas de cosechado –si es vegetal- o muerto –si es animal, porque el Ayurveda no exige ser vegetariano- el nivel de präna ya desciende un 50 %. En 24 horas, otro 50 % y en tres días, ya queda sin él. Cualquier alimento, por ejemplo los envasados, conservará nutrientes orgánicos, pero ya nada de präna.
  • Incremento de frutas y cereales y descenso de leche y derivados hacen a la mente más “sáttvica”, esto es, objetiva, aguda y alegre.
  • Todo en la Naturaleza cura, todo en la Naturaleza enferma.  Ser consciente de lo que comemos, porqué y cuándo lo comemos. Cada bocado debe masticarse mìnimamente veinticuatro veces.
  • Diez minutos de meditaciòn al despertar antes de comenzar las actividades.
  • Comer sólo cuando se tenga hambre. Y prestar atención que, si obedecemos esta consigna, sólo necesitaremos dos comidas al día.
  • Ajustar el ritmo biológico al estacional, no al reloj.
  • No suprimir emociones.
  • Si según alimente mi cuerpo todos los días así será mi salud, preguntarme con qué estoy alimentando mi mente, y mi espíritu, todos los días.
  • La vida se debe promediar al llegar a los 70 años, y la ancianidad comienza después de los 90. Si no se vive así, es por cómo tratamos nuestro cuerpo y nuestra psiquis.
  • Todos los días agradecer la Divina Presencia en nosotros.
  • Lo semejante incrementa lo semejante.
  • La enfermedad aparece cuando un órgano o funciòn se usa muy poco, en exceso o se le da un uso inapropiado.
  • La mejor farmacia es la verdulería más próxima. Allí hallaremos frutas y vegetales de estaciòn, y ésos son los que, en ese momento, necesita nuestro organismo.
  • Alinear el propio Agni con el Sol (con una serie específica de prácticas)
  • Evitar sobrestímulo de “pantallas” (ordenador, celular, tv) después de la caída del Sol.
  • Cuando se piensa en un problema, realizar sostenidos movimientos de ojos en distintas direcciones. Eso desconecta la afectividad del problema.
  • Dormir con la cabeza al Este o al Norte.
  • Trata tu mente con tu propia mente, tu cuerpo con tu cuerpo, tu espíritu con tu espíritu.
  • El corazón se contrae al dormir. No respetar un “buen dormir” aumenta las posibilidades de ataques cardíacos y ACV.
  • Constantemente mantenerse enfocado en lo que es importante distinguiéndolo de lo que no lo es.
  • Los deseos disipan energía.
  • Con cierta periodicidad, tomar baños de Luna.
  • Ayunar un día a la semana.
  • No privarse de gustos de vez en cuando

Esta apretada síntesis no agota, por supuesto, todas las estrategias y tácticas ayurvédicas para una mejor calidad de vida. Sé que alguien puede decir que es “mucho trabajo” respetarla. A ello, sólo diré, en primer lugar, que como en tantas cosas la práctica cotidiana naturaliza, y los primeros días aquellos pasos que olvidemos seguramente los haremos en los siguientes. Y lo segundo es: entonces, ¿cuánto te importa cuánto y cómo vivirás?.

 

 

 

 

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SARNATH: ¿COSMOVISIÓN ANDINA AL OTRO LADO DEL PLANETA?

El autor, en la entrada al sitio sagrado de Sarnath. Al fondo, la estatua de pie de Buda

Su sólo nombre ya era para mí un imán antes de viajar a la India. No sé, sigo pensando que su cacofonía tiene reminiscencias que me recuerdan a los parajes mitológicos de “El Tony” y “Fantasía”, aquellas revistas de historietas (perdón, “comics”) de mi infancia y adolescencia. Sarnath, nombre perfecto para una ciudadela que viera pasar el rostro sombrío de Nippur de Lasgash, Dago o Gilgamesh, el Inmortal. Acudo aquí a la nostálgica memoria de compatriotas que seguramente peinarán canas (de haberlas conservado) y a la generosa displicencia de lectores no argentinos o “sub 50” que tendrán que googlear esos nombres para saber de qué va la cosa.

Pero tengo más de cincuenta, y peino canas (bah, allí donde queda algo) así que llegué al lugar hechizado por el nombre. Y no me defraudó.

Crónica breve e inevitablemente insìpida. Sarnath es el lugar donde el Buda icónico (Siddharta Gautama) predicó a cinco primeros discípulos. Surge allí el camino del Dharma budista y la primera Shanga. Durante varios meses, Siddharta –otra reminiscencia adolescente; desde la brumosa adolescencia aquellas lecturas de Herman Hesse aún

El árbol brotado de un gajo de aquél bajo el cuál recibiera la Iluminaciòn

influyen haciendo que así prefiera llamarlo, aunque ése fuera otro “Siddharta”- vivió allí, completando la reflexiòn del Conocimiento recibido en su Iluminaciòn bajo un árbol de ficus en Gaya, desde donde peregrinó hasta esta regiòn del estado de Uthar-Pradesh. Como escribí, allí reunió a sus cinco primeros discípulos por lo que, de hecho, Sarnath es la verdadera cuna del Budismo mundial, siendo hoy un sitio de especial significancia y peregrinación, especialmente de monjes budistas tibetanos. Para quien decida acercarse, un dato que puede parecer menor pero sé algunos lectores apreciarán: en sus calles es posible encontrar los mejores cuencos tibetanos, aquellos legendarios de siete metales, en muchos casos de decenas de años o más de un siglo de antigüedad, obviamente hechos a mano y de sonido inimitable. Lo cuento porque pude comprar uno, y el secreto es sencillo. Como dije, muchos monjes tibetanos llegan en peregrinación. Dado su modo frugal de vida, sus posesiones (y recursos financieros) son mínimos, por lo que es común que suelan vender sus objetos personales para reunir algunas rupias más para el viaje de regreso. Entre esas

Un loto

cosas, sus propios cuencos, que suelen traer desde sus monasterios en Nepal, Tibet o Birmania. Cuencos que, a su vez, recibieron de sucesivas generaciones de monjes previos. Entonces los avispados comerciantes locales simplemente los obtienen casi sin regatear y obtienen pingües ganancias en su reventa, aunque el precio que suele pagar el visitante es francamente ridículo. Así se hace uno con uno de esos cuencos, observando en su superficie repujada a golpes, en las estrías oscuras de su superficie, en los reflejos tornasolados de la mezcla de metales, el derrotero de distancias y de años que ha recorrido, preguntándose uno qué historias habrá contemplado…

Llegando al monasterio y la stupa

Unos doscientos años después de la muerte de Siddharta (de “dormirse en el Nirvana”, al decir budista), y digo “unos” porque aún se discute la fecha en que vivió el mismo (aunque las enciclopedias suelen ubicarlo allá por el siglo V A.C, se ha descubierto un monasterio en Nepal que es de ese siglo, monasterio budista obvio, con lo cual, necesariamente, la fecha de su líder espiritual hay que retraerla cuando menos un siglo o dos antes), un rey indio, Asoka, se convierte a esta filosofía y propicia la creación de monasterios y “stupas”. La “stupa” es una construcciòn en forma de campana, de tamaño variable y que indica lugares de significado espiritual (me resisto a escribir “religioso”, habida cuenta que el Budismo no es una religión). En su interior –algunas- tienen “reliquias” de Siddharta (se dice que unas pocas, como la de Sarnath, partes de sus túnicas o elementos personales.). En todas las demás, reproducciones del Buda sentado en posición de loto. Y de hecho en esta, la más grande de toda la India con sus treinta metros de altura, también hay –dicen los arqueólogos; no es accesible al visitante- una imagen del mismo en su interior. De hecho, los entusiastas de los antiguos astronautas presuntamente extraterrestres han arriesgado la teoría que esas “campanas” con un sujeto sentado en su interior se parecería mucho a un OVNI. Hipótesis arriesgada porque, después de todo, es la “proyecciòn” de la imagen cultural propia de nuestra época –una “nave espacial”- para interpretar un ícono metafísico de más de dos mil años de antigüedad. Pero quién es uno para afirmar lo contrario…

La stupa

Bien, el tema es que Asoka se entusiasmó tanto con el incipiente Budismo que, como decía, mandó construir una stupa aquí, un monasterio allá. Y en algunos lugares –como éste- todo junto, stupa y monasterio. Y no conforme, que la stupa fuera realmente monumental. Durante por lo menos un millar de años existiò este monasterio y Sarnath se constituyó en un lugar de peregrinación creciente. Incidentalmente, se afirma que así como en el lugar donde predicó Asoka hizo trasplantar un gajo del árbol debajo del cual recibiera la iluminación (el árbol, descendiente de aquél ancestral, aún existe, y me gratificaron obsequiándome una hoja caída del mismo, que conservo con afecto) , Siddharta se desplazaba algo como un kilómetro para descansar y comer frugalmente. El rincòn que habría llamado su “hogar”, allí donde se levantaría la stupa.

Los tiempos pasaron, los reyes también y en 1794 un rajá sikh –nada budista, evidentemente- desmanteló buena parte del monasterio para sus propias edificaciones. Lo que quedó es la totalidad de la construcciòn original pero hasta unos sesenta centímetros de altura. Empero, la perspectiva sigue siendo impresionante.

Los pilares con las instrucciones del rey Asoka

Allá donde predicara, a pocos metros, hace unos pocos años se levantó lo que es la estatua de Buda de pie de mayor altura en el mundo: treinta y tres metros, en medio de un jardín paradisíaco con fuentes de agua rebosantes de lotos. La estatua es copia fiel de la original que los talibanes dinamitaran en Afganistán en su furia demencial.

Allí están todavía los tres pilares donde Asoka, hace dos mil quinientos años, ordenó grabar en sánscrito original las instrucciones que dieron origen al templo. Allí se distinguen las habitaciones de los monjes, los patios para los devotos, los depósitos de suministros, los templetes secundarios….

Y allí están, también, los pilares devocionales. ¿Qué son éstos?. Columnatas de no más de un metro veinte de altura, sobre cuya parte superior se encuentran grabadas figuras que tuvieron en su momento valor simbólico, religioso, propiciatorio. Es interesante destacar que si bien fueron parte del monasterio y contemporáneas a su edificación, no forman parte de la liturgia budista, ya que su funciòn era llenarse las mismas –están grabadas en bajorrelieve, con unos tres centímetros de profundidad- de manteca y aceite y encenderlas con fuego en las noches para que “pudieran ser divisada por los dioses”. Con gran inteligencia, los monjes permitían que el pueblo también pudiera realizar allí ceremonias de sus propias creencias religiosas a la par de acercarse al conocimiento budista.

Los pilares devocionales

Así que me encontraba en una tarde maravillosa –maravillosa por el clima, maravillosa porque Sarnath, el pueblo, parece estar fuera de las fronteras de la India por su limpieza y orden, maravillosa, en definitiva, por estar donde quería estar- anotando, fotografiando, observando, cuando una figura, en uno de estos pilares, me galvanizó.

Era una Chakana.

Si ustedes están leyendo esta nota, supongo que es innecesario explicar lo que es una chakana. Pero, por las dudas, para definirla pobremente diremos que es la representación, en la cosmovisión andina, de los tres planos del Mundo Por Arriba y los tres planos del Mundo Por Debajo. Del “Cielo” y del “inframundo”, aunque estos términos tienen una connotación judeocristiana fuera de lugar pero sirvan de referencia. En fin, que la cosa no es aquí hace un análisis semiótico del símbolo sino plantear una pregunta sin respuesta: ¿Qué diablos hacía allí?.

La Chakana

Cuando salía del sitio arqueológico me acerqué a los empleados del lugar, inevitablemente sonrientes y explícitamente amables como todo indio, consultándoles sobre su significado. Fueron quienes me dieron la explicación sobre su uso que ya les anticipé, aunque no tenían la menor idea de qué era una Chakana y –mucho menos- el porqué de su presencia allí.

Especulemos.

Los estudiosos indios reclaman para su civilización un origen –presumiblemente dravídico y en el sur del país- alrededor del 8.000 A.C. Por otro lado, los estudiosos prudentemente académicos de todo el mundo fijan para las culturas andinas, en el mejor de los casos, una organización social circa el 4.000 A.C, con el surgimiento de Caral, sobre el que ya he hablado, a unos doscientos kilómetros de Lima. No sabemos cuándo aparece la Chakana en la India (de hecho, no he encontrado registro que esté presente en algún otro lugar de ese país) pero si se tratara de una “competencia de edades”, la historias “oficial” de la India, al ser  anterior a la americana, sería el punto de apoyo de quienes en estos días, cuando compartí esta “observación” (no me atrevería a llamarla “descubrimiento”) sostenían que esto demostraba que cierto Conocimiento viajó de la India a América. Ciertos estudios míos sobre la práctica de “asanas”, evidencias de un “yoga americano”, hallazgo de estatuillas con fuertes rasgos asiáticos ya habían apuntado en esa direcciòn. Así, el símbolo de la Chakana podría haber nacido en la India y emigrado a América.

Pero…

El Buda de pie, el más alto del mundo y réplica de la que los talibanes destruyeran en Afganistán

Si así hubiera sido, ¿no sería lógico que dicha Chakana hubiera aparecido en muchos otros lugares de la India también si es que ese territorio era, después de todo, su cuna?. ¿Qué pasa si la cosa hubiera sido al revés, es decir, de América emigrado a la India?. ¿No explicaría ello la presencia meramente circunstancial de una Chakana en el subcontinente oriental?. Y ello sin acudir al argumento de la posibilidad de culturas andinas muy anteriores a Caral. Soy de los que piensan que Posnansky, con sus 17.000 años asignados a Tiwanaku, no estaba quizás tan errado…

Sin embargo, otra es la hipótesis que me agrada. Pensando, precisamente, en la “casi” simultaneidad de la “explosiòn cultural” en todo ese mundo arcaico. La discusión si la civilización india tiene 10.000 años y la americana 8.000 (y la egipcia, y la china, y…) es bizantina. En las brumas de esos tiempos y en el desplazamiento permanente de las “líneas de tiempo” a tenor de sucesivos descubrimientos, tengo la percepción de una casi simultaneidad. Y es cuando pienso, entonces, en Sabiduría descendiendo a los planos mundanos, precisamente, de manera simultánea. Conocimiento quizás canalizado por antiguos Avatares, o adquisición kármica de una Humanidad que mereciò estar en ese punto de salto cuántico, manifestada, codificada en símbolos. La Chakana es uno de ellos.

Tantas preguntas, una más sin respuesta. O quizás sí alguien la tuviera. Cuando me alejaba del lugar, intuí las figuras de Nippur, Dago y Gilgamesh desandando el camino hacia el Sol poniente, al parecer enfrascados en amena charla. Hasta llegó a mí el eco de alguna risotada, inesperada en personaes de historial tan duro. Ajustando mi quizás centenario cuenco tibetano en mi morral, apuré el paso.

Tonallin (Yoga Tolteca) en medio de alcance nacional

revista-yoga-feb-2017-3-yoga-toltecarevista-yoga-feb-2017-2-yoga-toltecarevista-yoga-feb-2017-4-yoga-toltecaEn el número de febrero de la prestigiosa revista argentina Yoga+ , la hermanita Andrea Sagari ( Siri Adi Kaur ), diiscípula nuestra en Tonallin, escribió esta completa y proactiva nota sobre este Conocimiento, honrando así el compromiso de difundirlo. Felicitaciones y, en nombre de todos los practicantes de Tonallin, Tlazohcamate!

LA PALABRA DEL GUERRERO

palabra de guerreroProvoca una sonrisa ver con qué liviandad a algunas personas les gusta llamarse a sí mismas “guerreros”, quizás pensando que lo son por disfrazarse de indios (si la expresión les resulta chocante, piensen cuánto más resulta verles) o por cuán fuerte gritan “¡Ahó!”, “¡Chicahuac!” o “¡Jalalla!”, o llamando “hermanito” a cualquier desconocido. E ignorando que sólo comienza a llamarse “guerrero” aquél o aquella que hace de su Palabra la columna vertebral de sus acciones. Porque el valor de un guerrero se mide por el valor que el mismo otorga a la Palabra dada. Y cuando asientas con la cabeza pensando que eso ya lo sabes, piensa también si alguna vez tu Palabra claudicó ante una excusa. Y si tu Palabra vale tu vida,entonces vale más que tu dinero o tus relaciones. Porque a todo puedes renunciar, todo puedes abandonar, de todo puedes alejarte, menos de la Palabra dada. Porque si fue dada, ya no es tuya y no tienes, por propia elecciòn, ningún poder sobre ella, excepto el mandato de cumplirla. Y si no estás seguro de cumplirla, ¡es tan sencillo!. Simplemente, no la des. Porque también puedes encontrar tu Camino sin necesidad de llamarte “guerrero”.

El Viaje Chamánico

viaje-chamanicoEl Viaje Chamánico, o Ensoñaciòn Chamánica puede definirse como un trabajo de meditaciòn (y en este punto numerosas disciplinas, desde el Budismo Zen hasta el Arte de vivir argumentarán que no decimos nada nuevo. Y claro que, precisamente, no queremos decir nada “nuevo”: una vez más, se trata de una herramienta ancestral que trasciende todos los horizontes). Se comprenderá mejor este punto si abandonamos cierto paradigma inconsciente que nos arrastra a pensar que Chamanismo y Sabiduría Ancestral remite, necesariamente, a Pueblos Originarios de América.

¿Por qué hablamos de “chamanismo”?

Se impone una necesaria aclaraciòn: sabemos que el término “chamán” deviene de “shaman”, expresiòn propia de etnias siberianas que se aplica estrictamente al Hombre – Medicina y, por extensiòn, al “sanador”. Por tanto, la palabra “Chamanismo” debería emplearse sólo para rituales y ceremonias vinculadas a la “sanaciòn”, sea ésta espiritual o no. Si lo usamos en un sentido más amplio, abarcando la totalidad del Conocimiento Ancestral de los Pueblos Originarios, es debido a que la masificaciòn y vulgarizaciòn de la expresiòn hace que en todos los niveles de conocimiento su empleo remita al contexto que refiere. En otras palabras: al leerlo, cualquiera entiende aproximadamente de qué trata la cosa. Ya habrá entonces tiempo y espacio, en artículos y reuniones, de emprolijar la semántica. No nos preocupa tanto que el origen del término sea asiático y no americano ya que, como señalamos numerosas veces, entendemos que el Conocimiento Ancestral no queda circunscripto a una geografía específica. Empero, sabemos que cada Pueblo Originario, cada Filosofía Pretérita merece ser designada por su nombre propio: sirva este acápite sobre Chamanismo como un humilde homenaje colectivo a todas ellas en espera de una terminología que la englobe con más justicia.

Regresando a la Ensoñaciòn, existe sin embargo una condición fundamental que la lleva más allá de la mera Meditaciòn: su campo de percepción es el Mundo o Plano Astral y su inmersiòn supone, por un lado, el Desplazamiento del cuerpo astral del chamán y por otro, la sujeción de la actividad del mismo en ese plano a una voluntad consciente. Si al Chamán no le gusta la Realidad, crea una Realidad a su conveniencia. Esta afirmación centenaria –si no milenaria- adquiere otra dimensiòn cuando se parte de comprender que en este ámbito de conocimiento las múltiples realidades “materiales” subyacen, tienen un sustrato, sutil, y ese sustrato es (y lo que ocurre en) el Plano Astral.

Detengámonos un momento. Escuchemos aquí las críticas y quizás las burlas de los escépticos de siempre que sostendrán que todo esto es una tontería o, en el mejor de los casos, una mera especulación gratuita. Permítanme demostrarles que no es así.

Porque, precisamente, estoy proponiendo aquí una vía experimental. No se tratará de exponer resultados estadísticos, ni gráficas, ni nada que haga al falso oropel del packaging académico, sino acudir a la naturaleza más íntima del, precisamente, pensamiento científico, que es la verificabilidad y repetibilidad. No perdamos de vista que lo que hace digno de consideración científica un tema (o debería hacerlo, porque en ocasiones –demasiadas- prima el mediatismo académico por sobre la metodología científica, siendo así que academicismo y cientificismo remiten a cosas muy distintas). En efecto, se considera que algo es verificable científicamente cuando, publicados resultados de los experimentos, cualquiera –con los recursos y capacidad idóneos- los repite. Y arriba a las mismas conclusiones.

Nuestra formación y experiencia en el campo de la Parapsicología, la experimentación paranormal pero –muy especialmente- con ciertas Sabidurías Ancestrales y el Chamanismo nos permitió no solamente “vivenciar” estados de percepciòn supranormales sino obtener algunos registros físicos a consecuencia de esas prácticas. Éste es el punto donde me detengo y reivindico la metodología: no deja de ser sugestivo que aquellos que critican y desprecian este abordaje (y en consecuencia, los resultados propuestos) siempre lo hacen desde una postura apriorística. Es decir y en términos claros: los refutadotes, los que sostienen que sólo se trata de trucos de la imaginación  y buscan refutar con sus argumentos la hipótesis de la “percepción supranatural”, nunca han practicado, experimentado, vivenciado (y con alguna continuidad; no simplemente de manera azarosa y anecdótica) aquellas prácticas –en este caso chamánicas- que les permitiría vivenciarlo, o no. Esto que proponemos es de una obviedad absoluta: si decimos que mediante estas prácticas podemos asomarnos a otros planos de Realidad (porque lo hemos hecho) y ellos sostienen que “no”, y nunca lo han hecho… ¿cuál de las partes es menos “científica”?.

Ya sabemos que una de esas herramientas es el consumo de Plantas Sagradas, Maestras, es decir, enteógenos (alucinógenos) y es aquí cuando los críticos pueden decir que, en ese estado, se ve y se siente cualquier cosa. Acordemos por un momento. Pero lo cierto es que el Chamanismo tiene otras herramientas sin alterar la consciencia ordinaria, y cito dos: (a) el trabajo en Temazcales, y (b) la Ensoñaciòn chamánica –en los anteriores, durante el “tekio” de montaña, caminatas espirituales, etc.- Ya que de Temazcales hemos escrito (y hecho docencia) bastante, así como del Tekio y las Caminatas Espirituales, enfoquémonos en la Ensoñaciòn o  Viaje Chamánico.

  • Comprender claramente no solamente la existencia de un Plano Astral, sino aquello en lo que consiste (los interesados en más información, puede encontrar de interés mi libro “Fundamentos Científicos del Ocultismo”, cuya ediciòn digital gratuita pueden solicitar a: caintegral@yahoo.com.ar ) así como la lectura de este artículo.
  • Tener un claro y sostenido objetivo. El Chamán no hace las cosas por mera curiosidad; no “prueba a ver que pasa”. Su fortaleza (que alimenta también su Voluntad y, por extensión, es lo que le hace destacar a la hora de modificar la Realidad a su antojo) es tener siempre, propósitos claros y firmes. Si tu personalidad aún no está entrenada y educada en ese sentido, sugiero trabajes en ello antes que “intentar” el Viaje Chamánico. Porque –una vez más- el Hombre y Mujer de Conocimiento no “intentan”. Hacen
  • El campo de acciòn es, como dijimos, el Plano Astral. Y a éste se accede con cierta facilidad (luego de los dos pasos anteriores) en estados hipnagógicos e hipnopómpicos. El estado “hipnagógico” es ese estado de semi inconsciencia que antecede al dormirse, cuando no estás aún profundamente dormido pero ya no estás completamente despierto. Y el estado hipnopómpico es lo mismo, pero al salir del sueño. Vale decir que tienes que crear, voluntaria, conscientemente, un estado de semi adormecimiento con un marco técnicamente adecuado. Este marco estará dado:
  1. por la apertura de un Espacio Sagrado. Un fuego, consagrado de manera de despertar en él al Abuelo Fuego. Uno o más cánticos. Una intenciòn (mejor si es grupal). El saludo a los Rumbos.
  2. La realización de una Danza, pasos de “firma”, caminata alrededor del Fuego (que habrá dejado de ser “un fuego”; nótese la sutil diferencia) bajo la guía de alguien que acredite experticia en este trabajo.
  3. La introspección sobre el Propósito.
  4. A partir de aquí, las indicaciones de ese alguien capacitado que debe guiar al aprendiz. Si se me observa negar aquí el Conocimiento, permítaseme decir que sería una falta de respeto al espíritu del Chamanismo plantear que todo él puede ser enseñado “en teoría”. Es fundamentalmente vivencial. Y si lo es, es a partir de este punto donde debe comenzar la vivencia. Pero atiéndase a una observación importantísima: la razón de ese Viaje o Ensoñaciòn Chamánica es operar en ese “plano sutil” –el Astral-, operar en el sentido de cualesquiera sean los objetivos que se proponga: la sanación de un tercero, un “salto cuántico” en su cotidianeidad laboral o personal, el reunirse (siempre en el Astral) con otros chamanes, etc.

Para finalizar (por ahora, claro). Si la primera reacciòn del lector es rechazar por “supersticioso” este planteo, permítame señalar que detrás de su aparente “lógica” late una conducta absolutamente “mágica”: como “supone” que no es posible, concluye que no lo es. Insisto: experimentar primero, y a consciencia (con todo lo que la expresión “a consciencia” implica) y concluir después.

Luego: como gusto señalar, no estamos aquí ante “creencias”. Si es método, prueba, ensayo, error, conclusión, es que estamos frente a una tecnología espiritual

 

ANCESTROS, CIENCIA Y RELIGIÓN

 
mayas-b11Es reiterativo (al punto que se aplica a numerosos horizontes culturales de la antigüedad con igual liviandad) acudir al argumento que estos ancestros eran supersticiosos, crédulos, ingenuos, casi esclavos de sus miedos irracionales. Ahora bien; estamos hablando de pueblos que realizaron maravillas arquitectónicas, algunas de las cuales serían difícilmente imitables en la actualidad. Que realizaron complicadísimos cálculos matemáticos y astronómicos, aún más difíciles si se atiende que no contaban con instrumental adecuado, sin medra de su exactitud. Que practicaron operaciones quirúrgicas finísimas y de alta complejidad: extirpación de tumores, cataratas, etc. Todos estos casos son prueba contundente de una sola cosa: gran inteligencia. Pensamiento analítico, racional, crítico. Científico, en síntesis. Bien, pero a esos mismos genios les tratamos luego de poco más que imbéciles a la hora de creerles sujetos a creencias “pueriles”. Lo que estamos diciendo es que eran “inteligentes” en términos técnicos y tontos en términos “religiosos”. ¿Es esto sensato?.
Yo creo que no. Que verlos de esa manera no es más que una extrapolación del condicionamiento cultural vigente hasta el siglo pasado que decía “cuanto más antiguo es el hombre, menos inteligente”. La inteligencia (no la “cultura”, o la información acumulada) se basa en el (correcto) uso de funciones lógicas, racionales, analíticas, de nuestro cerebro. Que, como sabemos, es el mismo hoy que el que era en ese entonces.
Así que los veo como capaces de cuestionamientos religiosos o espirituales, también. No dudo que habría permeables a los temores seudo religiosos. ¿No los hay en abundancia, hoy, acaso?. Que había fanáticos. (¿estamos libres de ellos, hoy?). Pero estoy seguro que habría, muchos, que se harían preguntas. Que cuestionarían. Que, incluso, se rebelarían.
Así que concluyo que el estereotipo de ancestros crédulos manipulados por una casta de hábiles sacerdotes me parece no sólo una simplificación absurda. Me parece una falta de respeto a su inteligencia (que no tiene nada que ver con su ubicación en la “escala social”, fuera la que fuese entonces)

TONALLIN (Yoga Tolteca) EN 45 PALABRAS

Crédito de la imagen: Gerardo Alcántara

Crédito de la imagen: Gerardo Alcántara

Cada día tiene una energía cósmica que le es propia. Cada energía se corresponde con una funciòn del ser (Vitalidad, Inteligencia, Voluntad, etc.). Tonallin, Enseñanza Ancestral, determina cuál es esa energía e indica el ejercicio, postura o meditaciòn que hace resonar esa energía en nosotros.

TONALLIN (Yoga Tolteca) EN 7 PREGUNTAS (y respuestas)

– ¿Por qué “Yoga”?

En algunas ocasiones se cuestiona aquella aclaraciòn (por esa razón, estrictamente entreparéntesis) de “yoga tolteca”, toda vez que la palabra “Yoga” se asocia obviamente al Lejano Oriente. La razón por la que acudimos a la misma a título explicativo responde tanto a la propia etimología de la palabra “yoga” (“uniòn”, ya que, como ésta, el 11900523_10153069298071430_1446798509_oTonallin busca la uniòn armónica de la persona con el Universo) como así también que su práctica implica una sucesiòn de posturas y ejercicios para obtener ese resultado. Sin duda, debemos referirnos a este Conocimiento como Tonallin (de “Tonal”, “energía”, y “ollin”, “movimiento, es decir, “energía en movimiento”) pero, con la necesaria aclaraciòn, entendemos que la expresión “yoga tolteca” ilustra para el neófito su naturaleza.

– ¿Por qué “Tolteca”?

Porque este Conocimiento nace dentro del horizonte cultural de los Toltecas, habitantes del Ánahuac prehispánico (extensión geográfica desde el sur del actual Estados Unidos a lo que llamamos Nicaragua. De hecho, la expresión “nik Anahuac” –en náhuatl, su idioma original- de donde deviene ésta, significa “hasta aquí llega el Anahuac”), aquellos fundadores de Teotihuacán, Tula y Xochicalco y detentadores de una sapiencia profundísima (la expresión “tolteca” significa “sabio artista”). Creadores de un calendario minucioso y detallista (el Tonalamatl) conocían la xochiexistencia de siete centros energéticos en el cuerpo humano (“Cuecueyos”) y se ha encontrado en “códices” (textos escritos e ilustrados en papel de “amatl”), en frisos y esculturas, evidencias de posturas y gestos (a similitud de “asanas” y “mudras”) que demuestran un cabal conocimiento del comportamiento y manejo d elos planos sutiles de nuestra naturaleza. Dado que la línea de tiempo de estos hallazgos va desde el 1.500 A.C al siglo XV D.C., no aplica suponer una “intoxicación tardía” de información traída por los colonizadores de Oriente en el siglo XIX y XX. Sin duda, es tema de debate si en tiempos preconquista ciertos Conocimientos llegaron de Oriente a América –porque con el mismo criterio, puede decirse que fueron de América a Oriente) o si –como es opinión personal de este autor- la Sabiduría “descendió”, se manifestó independientemente desde esferas trascendentales a la mundanidad de cada pueblo y cada tiempo.

– ¿Se requiere entrenamiento o conocimiento previos?

Absolutamente no. Tonallin forma desde cero, siendo un sistema tan sencillo, claro y eficaz en su propuesta que se adapta con facilidad a la vida cotidiana de cualquiera (no siendo la persona la que deba adaptarse al Tonallin).

– ¿Qué limitaciòn de edad o condiciòn física exige?

Ninguna, por naturaleza y petición de principios. Si bien es cierto que algunas posturas y ejercicios en su nivel máximo de expresión requieren cierta práctica sostenida en el tiempo, los Abuelos han tenido la sabiduría de articular en esos casos “estadíos previos” de mayor sencillez, porque, precisamente, si su razón de ser es llegar a todos para hacer su vida de mejor calidad, sería un contransentido que sólo fuera plenamente accesible a quienes por conocimientos o entrenamientos ya tienen esa “mejor calidad”.

– ¿Es una religión, un culto?

Definitivamente no. Es una técnica, una herramienta. Forma parte de la Toltecayotl (malamente traducida como “Toltequidad”, en puridad, el término significa “el corazón del sabio artista”) y que tampoco es una creencia. Los Toltecas sí tenían la suya, llamada Inkantonatl. La Toltecayotl, como ya he escrito en otro lugar, se define como una “tecnología espiritual” y dentro de ella, Tonallin es una de sus herramientas.

– ¿Debe pedirse alguna autorización para compartirlo con otras personas?

La consigna de los Abuelos fue (y es) “que el Conocimiento se expanda”. Poco respetuosos de esa consigna seríamos si pusiéramos condiciones burocráticas o formales para tal propósito. Por eso, toda persona formada en Tonallin, con el sólo compromiso del respeto y la honestidad de principios y objetivos, está habilitada para disponer libremente de lo aprendido con el fin que desee, sólo rogándose –en compromiso propio de Guerreros- el tributo de agradecimiento de corazón al linaje de transmisión de este Saber.

– ¿Qué efectos y beneficios aporta?

Decir que armoniza al ser con el Universo es decir mucho, aunque para algunos sea no decir nada. Señalemos para ellos, entonces, que es una de las herramientas (otra son los Temazcales) para despertar las “semillas cósmicas” sembradas por Ometeotl, la Divinidad, en cada ser. Recordemos la “Huehuetlatolli” (“Palabra de los Ancestros”) que transmitimos al comienzo de cada Ceremonia de Temazcal, cuando repetimos:

“Esto es Huehuetlatolli, Palabra de los Ancestros: Hay un solo dios en el Universo y su nombre es Ipalnemouane. Ipalnemouane, que significa “Aquello por lo que existimos”. Pero como Ipalnemouane es Increado e Inmanifestado, para manifestarse en la Naturaleza Ipalnemouane se desdobló en una dualidad que llamamos Ometeotl. Ometeol es Dios en Acciòn. Ometeotl es Masculino y Femenino, Frío y Calor, Luz y Oscuridad, porque todo lo que existe existe en virtud de opuestos y complementarios. Pero como Ometeotl es una fuerza demasiado intensa para nutrir el espíritu humano, para hacerlo Ometeotl se desdobló en una cuadruplicidad, en cuatro semillas cósmicas que identificamos con cada uno de los rumbos cardonales. Y así, tenemos al Este Quetzalcoatl, la Serpiente Emplumada, que representa tu Inteligencia y tu Racionalidad; porque lo único que te distingue del resto de la Naturaleza es tu pensar lógico. Al Oeste, Tezcatlipoca, el Espejo de Obsidiana Humeado, que representa las fuerzas de la mente y la intuición. Porque de qué te sirve ser inteligente si careces de intuición. Al Sur, Huitzilopochtli, el Colibrí Zurdo del Sur, que representa la Voluntad; porque de qué te sirve ser inteligente, intuitivo, intuitiva, si careces de Voluntad en la vida. Al Norte, Xipec Totec, la Acciòn Creativa, porque de qué te sirve ser inteligente, intuitivo, intuitiva, voluntarioso, voluntariosa, si no haces algo con todo ello para cambiar tu mundo de todos los días”.
“Pero además de estas cuatro semillas cósmicas primarias, Ometeotl generó9 dos semillas cósmicas secundarias. A una, la llamó Tonantzin; es la Fuerza de la Fecundidad, porque hemos venido al mundo a crear, no a creer. A fecundar, a generar obras y vidas. A la otra, la llamó Tlazolteotl, “La que come Suciedad”, y representa nuestra capacidad de resurgir entre las cenizas, de transformar lo negativo en positivo, lo malo, en bueno, lo inferior en algo de orden superior, de construir sobre lo destruido. Es la Fuerza de Transmutar. Estas seis semillas cósmicas fueron sembradas por Ometeotl en el espíritu de cada hombre, de cada mujer, y estamos aquí, en el temascal, para regarlas, abonarlas y hacerlas germinar con nuestro sudor”.
“Esto es Huehuetlatolli, Palabra de los Ancestros”

Éste es, entonces, otro de sus objetivos. Despertar esas “semillas cósmicas” de Inteligencia, Intuiciòn, Voluntad, Acciòn, Fecundidad y Transmutaciòn.

TU PROPIO “HORÓSCOPO” TOLTECA

CalendarioEl Tonalamatl es el calendario Tolteca – Mexica (ejemplificado en la mal llamada “Piedra del Sol”) que permite obtener una formidable herramienta personal para mejorar la calidad de nuestras vida cotidiana. Hoy, gracias a un trabajo en equipo de nuestra Agrupaciòn Difusora de Sabiduría Ancestral “Casa del Cóndor” (y con el conocimiento legado por nuestro maestro Gerardo Alcántara y el trabajo estudioso de la “Tekutli” (Jefe de Kalpulli) Cristina Magno, podemos a disposición de todos ustedes la posibilidad de contar con su propio y personal estudio astrológico Tolteca.

QUÉ ES TONALAMATL? (“Horóscopo” Tolteca , energía de nacimiento)
Tel cecni omamayoti omicuillo ompa mocaquiz…
Se oirá relatar lo que se puso en papel y se pintó…
Anales de Cuauhtitlán
Partiendo de nuestra herencia sagrada es como hemos llegado a conocer que cada persona es acompañada de determinado conjunto de energías que son impregnadas en nosotros el día en que se asoma al mundo nuestra mollera.
Conocer nuestras sagradas energías de nacimiento nos permite conocer más de nosotros al saber con qué energías estamos conectados y también saber cuáles son las características de personalidad que mas debemos pulir para ascender un peldaño en nuestro camino evolutivo.
El Tonalamatl es una obra muy compleja; se trata al mismo tiempo de una composición pictórica que literaria; contiene mensajes con valores lo mismo lógicos que analógicos. Como pictografía, en el Tonalamatl, materiales, colores, formas, dimensiones relativas de los elementos, distribución de éstos, en fin, el arreglo todo, tienen un cometido expresivo, al mismo tiempo ritual y simbólico. Por estas razones, una lectura analítica del Tonalamatl ha de comprender al menos dos etapas: una en la que se describan los mensajes lógicos del manuscrito y otra en la que se describan sus mensajes analógicos.
En el proceso de lectura cognitiva, el mensaje primero del Tonalamatl es geométrico y matemático, el mensaje segundo es astronómico, el tercer mensaje es mitológico, de éste se derivan mensajes metafísicos: éticos y ontológicos. Como si fuese un mapa (un dibujo a escala de un territorio dado), el Tonalamatl muestra la estructura de los fenómenos en el espacio-tiempo y la carga energética relativa de cada una de sus partes.
Estos datos extraídos de la fecha y hora de nacimiento, nos dan características de la energía de nacimiento, que nos acompaña a lo largo de la vida y siempre se manifiesta en las cosas que hacemos o que dejamos de hacer. De estos datos debemos aprender, estas energías debemos fortalecer, si aún no la reconocemos en nosotros.
Naciste un día y una hora determinada, y ese día y hora determinan energías que marcan de alguna manera tu personalidad, tus debilidades y fortalezas…tu destino. Conociéndolas podes hacer uso de ellas y tu vida entonces se armoniza.
Esas energías sutiles que nos acompañan son fuerzas cósmicas fractálicas activadoras de nuestra vida. Ellas son acompañantes nocturnos, que son fuerzas que nos renuevan; acompañantes diurnos, que son las que nos impelen a cierto tipo de actividad, energía propia de nuestra personalidad, nos brinda datos acerca de cómo nos ven los demás, cuáles son nuestras herramientas de fortalecimiento y superación y cuál es nuestro animal volátil, aquel del que tengo que investigar y aprender.
En correspondencia con estas energías sutiles se te otorga un nombre, al que llevarás a lo largo de toda tu vida y su sonoridad e intensidad, así como su evocación alentarán tu destino, ya que ese nombre vibrará en sintonía con la Energía Universal.

¿Cómo obtenerlo?

Hemos fijado de manera promocional el costo de cada estudio personal en seiscientos pesos argentinos ( $ 600) o 60 dólares (u$s 60) o 55 euros –en estos dos últimos casos para interesad@s del exterior. Entre la recepciòn del pedido y la remisiòn del estudio (un modelo del mismo se enviará sin compromiso a quien lo solicite) mediarán 72/96 horas. A posteriori, se tendrá derecho a cinco repreguntas específicas sobre el contenido del propio Tonalamatl directamente con Cristina.
Para su elaboración, sólo se necesita: nombre, fecha de nacimiento, hora de nacimiento (lo más exacta posible; si no se sabe con exactitud, aquella franja horaria con la que más se identifica).
El pago debe hacerse a:

PARA ARGENTINA:
Depósito o transferencia bhancaria a la siguiente cuenta:
Cuenta Banco Nación:
Caja de Ahorro
Alberto Enrique Marzo
C.AH.: 2650-3907270516
CBU: 01103906 – 30039072705165
CUIL: 20-21512438/0

EXTERIOR:
Por Western Union a:
Apellido: Fernández
Nombres: Gustavo Mario
Doc de Identidad: 12.154.716
País: Argentina
PARA ESPAÑA:
Transferencia bancaria a:
NUMERO DE CUENTA 3058/0411/03/2720007288 (Cajamar)
TITULAR: Sergio Chorro Rocamora
MAIL: sergiochorro@gmail.com (con copia a: caintegral@yahoo.com.ar )
En todos los casos, enviar mail a caintegral@yahoo.com.ar con número de transferencia y datos del remitente (especialmente con Western Union, ya que no es posible el cobro sin esos datos)

Consultas, inscripciones o pedido de Modelo de Tonalamatl: caintegral@yahoo.com.ar

ENCARNACIÓN ESTELAR ENTRE LOS LAKOTAS

LAKOTA4Todo niño, al nacer, recibía un “espíritu guardián” (“sicun”) que lo protegía de los malos espíritus. Sicun representaba la potencia de “Wakan Tanka” (Fuerza de Vida del Universo) encarnada en un ser humano. El recién nacido recibía también otro espíritu (“niya”) venido de las estrellas. Finalmente, cada persona poseía un tercer espíritu (“nagi”) que era un reflejo inmaterial e inmortal del cuerpo. Y era el “Wicasa Takan” (chamán) que en el “in’kagapi” (Temazcal) enseñaba asl joven a fusionar los tres en uno. Mientras tanto, cada Guerrero que acompañaba en la ceremonia era Guardián del “Wicasa Akantula” (“Hombre -o Mujer- “De Arriba”, que era como se llamaba a los seres humanos) de los “espíritus del inframundo”, siempre subterráneo, que buscaban al Iniciado para ser como fuera en el Principio de los Tiempos, cuando todos vivían bajo tierra y el joven jefe Tokahe guió a un grupo de su pueblo, sorteando todo tipo de dificultades, hacia la superficie, abandonando el gigantesco y cómodo antro subterráneo donde habían vivido hasta entonces. Así, los ancestros de los lakotas, los Abuelos que llegaron del “Mundo de Abajo” siempre fueron envidiados por los que allí quedaron, que nunca pudieron aceptar su independencia. Los “mitos” de los “mundos subterráneos”, las leyendas de nuestro pasado “en las estrellas” poéticamente hermanados en la Sabiduría Ancestral de nuestro continente.

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