Tel cecni omamayoti omicuillo ompa mocaquiz…
Se oirá relatar lo que se puso en papel y se pintó…

Anales de Cuauhtitlán

La expresión en nahuatl “tonalamatl” se forma por la contracción de dos términos: “Tonal (energía) y “amatl” (“amate”, corteza del árbol homónimo que se empleaba como papel para escribir y pintar los “códices”). El Tonamatl es, por tanto el “horóscopo” Tolteca (mal llamado “azteca”) y si bien el término “horóscopo” en griego significa “dar la hora” antes que al dibujo y redacciòn de confluencias planetarias –en el sentido del dato exacto necesario para levantar una Carta Natal- es cómodo, para que el no iniciado comprenda, como símil del resultado y material que puede obtenerse del mismo.
Explica la maestra Cristina Magno: “Estos datos extraídos de la fecha y hora de nacimiento, nos dan características de la energía de nacimiento, que nos acompaña a lo largo de la vida y siempre se manifiesta en las cosas que hacemos o que dejamos de hacer. De estos datos debemos aprender, estas energías debemos fortalecer, si aún no la reconocemos en nosotros. Esa misma riqueza simbólica implícita hace necesario estructurar el estudio del Tonalamatl en etapas, y la primera de ellas es conocer tus energías de nacimiento. Naciste un día y una hora determinada, y ese día y hora determinan energías que marcan de alguna manera tu personalidad, tus debilidades y fortalezas…”

El Tonalamatl es complemento necesario y vital, por ejemplo, para quienes practican Tonallin (“yoga Tolteca”) pues pueden, a partir de esa informaciòn, trabajar las energías particulares en correspondencia con los días influidos por esas mismas energías.

Aquí debemos hacer una distinción fundamental. A diferencia de la Astrología Occidental, que además del aspecto caracterológico contempla un aspecto predictivo (ya sabemos que éste es, particularmente, lo que explica la popularidad de la Astrología y su razón de ser y estar en tantos medios periodísticos contemporáneos) el Tonalamatl no hace hincapié en ese aspecto. Y la razón es sencilla pero poderosa: el destino lo haces tú, era la consigna de los guerreros y guerreras. El espíritu necesita ser iluminado sobre sus potencialidades, para tener la ocasiòn de realizarlas. . Lo otro (“saber lo que el Destino me depara”) es, para la mirada de la Toltecayotl (mal traducida como “Toltequidad”, es decir, la suma de conocimientos y sabiduría de los ancestrales Toltecas) es propio de espíritus débiles.

Esta última afirmación es, cuando menos, poco “políticamente correcta”. Mucha gente aficionada a leer el libro de predicciones astrológicas de cada nuevo año puede sentirse sensibilizada y ofendida por esa apreciación. Están en su derecho. Como el Guerrero, la Guerrera, está también en su derecho de pensar distinto y expresar su pensamiento. No es éste el lugar para debatir sobre Destino y Albedrío, sino sólo señalar que –una vez más- desde la mirada Tolteca, lo fundamental es conocer las propias posibilidades y potencialidades latentes, única alternativa para lograr materializar una Realidad conforme a nuestros deseos. Esperar que “las cosas “nos” sucedan”, es resignarse a ser rehén del “afuera”.
Dice el maestro Ollinkauit (Gerardo Alcántara): “Esas energías sutiles que nos acompañan son fuerzas cósmicas fractálicas activadoras de nuestra vida. Ellas son acompañantes nocturnos, que son fuerzas que nos renuevan; acompañantes diurnos, que son las que nos impelen a cierto tipo de actividad, energía propia de nuestra personalidad, nos brinda datos acerca de cómo nos ven los demás, cuáles son nuestras herramientas de fortalecimiento y superación y cuál es nuestro animal volátil, aquel del que tengo que investigar y aprender.”

Pero también el Tonalamatl personal es un espacio de reflexiòn y crecimiento ya que, una vez hecho, podemos releerlo cada tanto. No importa qué edad tengamos o cuántos años hayan transcurrido desde cuando nos hicieron este estudio: es como el I Ching, como esos buenos libros donde siempre se descubre algo nuevo, siempre motiva alguna original reflexiòn volver sobre sus líneas.

Calendario Tolteca. Museo de Antropología e Historia de México. foto del autor

Esto es el Tonalamatl, que los ancestrales mexhicas simbolizaron en la famosa, y muy mal conocida y peor llamada “Piedra del Sol”, hallada en el Templo Mayor de Tenochtitlán y hoy en lugar privilegiado del Museo de Antropología e Historia de Ciudad de México, esa “piedra del Sol” que no es otra cosa que el calendario tolteca: su Tonalamatl.

En correspondencia con estas energías sutiles se te otorga un nombre Guerrero, al que llevarás a lo largo de toda tu vida y su sonoridad e intensidad, así como su evocación alentarán tu destino, ya que ese nombre vibrará en sintonía con la Energía Universal. Y un Nombre Espiritual, el arcano más recóndito y rico de sabiduría para que forjes tu Camino a las Estrellas.

 

Nota: En “Casa del Cóndor” se realizan estudios personalizados -por encargo- de Tonalamatl. Se entrega informe por escrito y derecho a consulta, personal o a distancia. Interesados, escribir a: casadelcondorlatinoamerica@gmail.com

 

 

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