– ¿Por qué “Yoga”?

En algunas ocasiones se cuestiona aquella aclaraciòn (por esa razón, estrictamente entreparéntesis) de “yoga tolteca”, toda vez que la palabra “Yoga” se asocia obviamente al Lejano Oriente. La razón por la que acudimos a la misma a título explicativo responde tanto a la propia etimología de la palabra “yoga” (“uniòn”, ya que, como ésta, el 11900523_10153069298071430_1446798509_oTonallin busca la uniòn armónica de la persona con el Universo) como así también que su práctica implica una sucesiòn de posturas y ejercicios para obtener ese resultado. Sin duda, debemos referirnos a este Conocimiento como Tonallin (de “Tonal”, “energía”, y “ollin”, “movimiento, es decir, “energía en movimiento”) pero, con la necesaria aclaraciòn, entendemos que la expresión “yoga tolteca” ilustra para el neófito su naturaleza.

– ¿Por qué “Tolteca”?

Porque este Conocimiento nace dentro del horizonte cultural de los Toltecas, habitantes del Ánahuac prehispánico (extensión geográfica desde el sur del actual Estados Unidos a lo que llamamos Nicaragua. De hecho, la expresión “nik Anahuac” –en náhuatl, su idioma original- de donde deviene ésta, significa “hasta aquí llega el Anahuac”), aquellos fundadores de Teotihuacán, Tula y Xochicalco y detentadores de una sapiencia profundísima (la expresión “tolteca” significa “sabio artista”). Creadores de un calendario minucioso y detallista (el Tonalamatl) conocían la xochiexistencia de siete centros energéticos en el cuerpo humano (“Cuecueyos”) y se ha encontrado en “códices” (textos escritos e ilustrados en papel de “amatl”), en frisos y esculturas, evidencias de posturas y gestos (a similitud de “asanas” y “mudras”) que demuestran un cabal conocimiento del comportamiento y manejo d elos planos sutiles de nuestra naturaleza. Dado que la línea de tiempo de estos hallazgos va desde el 1.500 A.C al siglo XV D.C., no aplica suponer una “intoxicación tardía” de información traída por los colonizadores de Oriente en el siglo XIX y XX. Sin duda, es tema de debate si en tiempos preconquista ciertos Conocimientos llegaron de Oriente a América –porque con el mismo criterio, puede decirse que fueron de América a Oriente) o si –como es opinión personal de este autor- la Sabiduría “descendió”, se manifestó independientemente desde esferas trascendentales a la mundanidad de cada pueblo y cada tiempo.

– ¿Se requiere entrenamiento o conocimiento previos?

Absolutamente no. Tonallin forma desde cero, siendo un sistema tan sencillo, claro y eficaz en su propuesta que se adapta con facilidad a la vida cotidiana de cualquiera (no siendo la persona la que deba adaptarse al Tonallin).

– ¿Qué limitaciòn de edad o condiciòn física exige?

Ninguna, por naturaleza y petición de principios. Si bien es cierto que algunas posturas y ejercicios en su nivel máximo de expresión requieren cierta práctica sostenida en el tiempo, los Abuelos han tenido la sabiduría de articular en esos casos “estadíos previos” de mayor sencillez, porque, precisamente, si su razón de ser es llegar a todos para hacer su vida de mejor calidad, sería un contransentido que sólo fuera plenamente accesible a quienes por conocimientos o entrenamientos ya tienen esa “mejor calidad”.

– ¿Es una religión, un culto?

Definitivamente no. Es una técnica, una herramienta. Forma parte de la Toltecayotl (malamente traducida como “Toltequidad”, en puridad, el término significa “el corazón del sabio artista”) y que tampoco es una creencia. Los Toltecas sí tenían la suya, llamada Inkantonatl. La Toltecayotl, como ya he escrito en otro lugar, se define como una “tecnología espiritual” y dentro de ella, Tonallin es una de sus herramientas.

– ¿Debe pedirse alguna autorización para compartirlo con otras personas?

La consigna de los Abuelos fue (y es) “que el Conocimiento se expanda”. Poco respetuosos de esa consigna seríamos si pusiéramos condiciones burocráticas o formales para tal propósito. Por eso, toda persona formada en Tonallin, con el sólo compromiso del respeto y la honestidad de principios y objetivos, está habilitada para disponer libremente de lo aprendido con el fin que desee, sólo rogándose –en compromiso propio de Guerreros- el tributo de agradecimiento de corazón al linaje de transmisión de este Saber.

– ¿Qué efectos y beneficios aporta?

Decir que armoniza al ser con el Universo es decir mucho, aunque para algunos sea no decir nada. Señalemos para ellos, entonces, que es una de las herramientas (otra son los Temazcales) para despertar las “semillas cósmicas” sembradas por Ometeotl, la Divinidad, en cada ser. Recordemos la “Huehuetlatolli” (“Palabra de los Ancestros”) que transmitimos al comienzo de cada Ceremonia de Temazcal, cuando repetimos:

“Esto es Huehuetlatolli, Palabra de los Ancestros: Hay un solo dios en el Universo y su nombre es Ipalnemouane. Ipalnemouane, que significa “Aquello por lo que existimos”. Pero como Ipalnemouane es Increado e Inmanifestado, para manifestarse en la Naturaleza Ipalnemouane se desdobló en una dualidad que llamamos Ometeotl. Ometeol es Dios en Acciòn. Ometeotl es Masculino y Femenino, Frío y Calor, Luz y Oscuridad, porque todo lo que existe existe en virtud de opuestos y complementarios. Pero como Ometeotl es una fuerza demasiado intensa para nutrir el espíritu humano, para hacerlo Ometeotl se desdobló en una cuadruplicidad, en cuatro semillas cósmicas que identificamos con cada uno de los rumbos cardonales. Y así, tenemos al Este Quetzalcoatl, la Serpiente Emplumada, que representa tu Inteligencia y tu Racionalidad; porque lo único que te distingue del resto de la Naturaleza es tu pensar lógico. Al Oeste, Tezcatlipoca, el Espejo de Obsidiana Humeado, que representa las fuerzas de la mente y la intuición. Porque de qué te sirve ser inteligente si careces de intuición. Al Sur, Huitzilopochtli, el Colibrí Zurdo del Sur, que representa la Voluntad; porque de qué te sirve ser inteligente, intuitivo, intuitiva, si careces de Voluntad en la vida. Al Norte, Xipec Totec, la Acciòn Creativa, porque de qué te sirve ser inteligente, intuitivo, intuitiva, voluntarioso, voluntariosa, si no haces algo con todo ello para cambiar tu mundo de todos los días”.
“Pero además de estas cuatro semillas cósmicas primarias, Ometeotl generó9 dos semillas cósmicas secundarias. A una, la llamó Tonantzin; es la Fuerza de la Fecundidad, porque hemos venido al mundo a crear, no a creer. A fecundar, a generar obras y vidas. A la otra, la llamó Tlazolteotl, “La que come Suciedad”, y representa nuestra capacidad de resurgir entre las cenizas, de transformar lo negativo en positivo, lo malo, en bueno, lo inferior en algo de orden superior, de construir sobre lo destruido. Es la Fuerza de Transmutar. Estas seis semillas cósmicas fueron sembradas por Ometeotl en el espíritu de cada hombre, de cada mujer, y estamos aquí, en el temascal, para regarlas, abonarlas y hacerlas germinar con nuestro sudor”.
“Esto es Huehuetlatolli, Palabra de los Ancestros”

Éste es, entonces, otro de sus objetivos. Despertar esas “semillas cósmicas” de Inteligencia, Intuiciòn, Voluntad, Acciòn, Fecundidad y Transmutaciòn.

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