De mi reciente viaje de investigaciòn a esas tierras cuzqueñas, quiero rescatar algunos hallazgos que llamaron mi atenciòn:

Sobre uno de los accesos a la ciudadela, por encima y a los lados del portal, se encuentran, arriba, esa especie de argolla y a los lados, verdaderas empuñaduras de piedra en nichos. Las explicaciones son banales, porque -según el duscurso oficial de los guias- servían para poner los lazos de cuero de llama que hacían de correajes que aseguraban un enrejado de troncos que fungía de empalizada. Es decir, según ellos, pasaban por atrás de esos pivotes de roca las correas que as

eguraban así la puerta de troncos. ¿Por qué me parece improbable esta explicaciòn?. Primero, porque cuando les pregunté qué funciòn cumplía en esa “uerta de troncos” la argolla superior, no supieron qué responderme. Segundo, porque me parece infantil suponer que quienes fueron capaces de levantar en la cumbre de una montaña fortificaciones monstruosas de rocas perfectamente labradas, pulidas, articuladas, empleen burdas puertas de tronquitos y cuerdas de cuero. Tercero, porque estos detalles se repiten dos veces: uno en lo que los guías llaman -pro nada demuestra que fuera así- entrada principal de la ciudadela, pero la otra es la puerta cualquiera de uno de los recintos. Quinto y final: porque la seguridad de la ciudadela no puede depender de una puerta de madera y cuero, ante tanta complejidad arquitectónica.
“LA BRÚJULA DEL INKA”

“la brújula del inka”, una piedra que se encuentra en el altar mayor de Machu Picchu que reproduce exactamente la forma romboidal de la Cruz del Sur, y cuyo “brazo” más largo se encuentra orientado de exacta manera magnética en el eje Norte – Sur, como vemos en la foto. Y si bien en el cielo el eje mayor de la Cruz del Sur no se orienta así, la misma de todos modos es perfecta para usarla de brújula, de acuerdo al dibujo que ejemplifica cómo

¿Templo del Sol?. ¿Residencia del Inca? ¿Mausoleo Real?

Cada maestrito con su librito, dice el adagio. Es así como cada guía en la ciudadela cuenta de esta construcciòn una historia distinta. Unos la llaman “Templo del Sol” aunque, quede claro, así como se ha perdido en el tiempo la razón de ser de Machu Picchu toda, mucho más aún lo ha hecho la razón de ser de cada edificaciòn individual. Los nombres asignados responden, ora al capricho de algún arqueólogo, ora a una mera suposiciòn. Por eso a esta edificaciòn le atribuyen esas dos funcionalidades, ninguna de las cuales, seguramente y a mi parecer, responder a su verdadera naturaleza. Obsérvese el afloramiento rocoso central: tanto templo como vivienda, poco le hubiera costado a los constructores eliminarla. Sin embargo, se ha levantado la construcciòn a su alrededor -una construcciòn que sobresale nítidamente de las demás, debo aclarar- respetando ese afloramiento. Sólo puede haber una razón: que el mismo tuviera un simbolismo o propiedad específica que llevaba a respetarle. Y si a ello le sumamos que inmediatamente por debajo se encuentra lo malamente denominado “mausoleo”, todo apunta a ratificar mi impresiòn -confirmada luego con mi péndulo radiestésico- que ese punto en particular era una verdadera cámara de potenciaciòn energética.

En efecto, más allá de la belleza arrebatadora del paisaje, Machu Picchu tiene una cualidad: su energía telúrica, extremadmente perceptible. Y arriesgaría más: se siente la presencia viva de Gaia, Pachamama, o como quieran ustedes llamarle. Más allá del inefable marketing, estoy seguro que eso explica su magia visceralo. Los locales, sabedores de la gran concentraciòn de cuarzo de la montaña, hablan desembozadamente de esa energía, y siento que hay dos puntos donde es particularmente sensible: este “templo” y el Intiwatana. Nivelar la piedra sería mutilar el cátodo de dispersiòn de esa energía.

En consecuencia, ese “mausoleo” quizás tenga la funciòn sucedánea de la cámara del Rey de la Gran Pirámide de Keops. Ese “altar” en tres niveles, ubicado inmediatamente por debajo del afloramiento antes mencionado, señala claramente el punto focal donde se conectan el Hanaq Pacha, el Kay Pacha y el Uku Pacha, los tres niveles de “densidad” del Universo. La imposibilidad fáctica de acceder al mismo, por disposiciòn de las autoridades, impide realizar “in situ” otros experimentos.

¿Templo del Sol o residencia del inca, o...?
¿Templo del Sol o residencia del inca, o…?
¿Mausoleo real o...?
¿Mausoleo real o…?
Más que rocas, parecen bloques de arcilla primorosamente moldeados para daptarse al contorno natural
Más que rocas, parecen bloques de arcilla primorosamente moldeados para daptarse al contorno natural
El Intiwatana: en el punto más alto, una verdadera "antena" cósmica
El Intiwatana: en el punto más alto, una verdadera “antena” cósmica

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